Universidad Católica superó con éxito la primera prueba de fuego internacional del Claro Arena tras recibir a 18.812 espectadores en el duelo ante Boca Juniors. Pese a la caída deportiva, el balance de seguridad fue calificado como positivo por las autoridades, destacando la contención de los 2.000 hinchas xeneizes sin incidentes dentro del recinto. El operativo, que contó con tecnología de vigilancia avanzada y un despliegue de 773 efectivos, logró filtrar de manera efectiva a los asistentes, registrando solo tres detenidos locales por faltas a la ley de estadios y una deportación clave en la previa. Este resultado consolida la localía de la UC en Las Condes para los próximos desafíos ante Cruzeiro y Barcelona de Guayaquil.
Este debut internacional marca un hito logístico para el club, demostrando que el estadio está preparado para eventos de alta tensión. La coordinación entre Carabineros, la seguridad privada y la delegación presidencial permitió un flujo segregado que impidió cualquier contacto entre las hinchadas, validando los protocolos de acceso que se implementarán durante el resto de la fase de grupos de la Copa Libertadores.
¿Cómo fue el balance de seguridad en el debut internacional del Claro Arena?
El balance de seguridad fue calificado como positivo por Carabineros tras procesar solo tres detenciones menores en un universo de casi 19 mil asistentes. El Coronel Claudio Donoso, de la Prefectura de Control de Orden Público, destacó en diálogo con El Deportivo que las coordinaciones preventivas permitieron que el partido se desarrollara con intensidad pero sin desbordes.
Los incidentes aislados se debieron a la efectividad de los filtros de ingreso:
- Detenidos: Tres hinchas de la UC (uno por orden vigente de drogas, otro por ocultación de identidad y un tercero por porte de arma blanca).
- Deportación: La PDI impidió el ingreso a Chile de Mauro Martin, líder de la barra de Boca, detectando su historial delictivo antes de llegar al estadio.
¿Qué tecnología se utilizó para blindar el partido de la UC contra Boca?
El operativo en el Claro Arena incluyó el uso de 44 guardias con equipamiento “robocop”, equipados con cámaras corporales y frontales en los cascos. Este sistema de vigilancia en tiempo real permitió monitorear los accesos y las zonas de mayor tensión, como la tribuna Ignacio Prieto, donde se ubicó la parcialidad visitante. El despliegue total contempló a 400 efectivos de Carabineros y 329 guardias privados, asegurando que el perímetro estuviera blindado con vallas metálicas y telas negras para evitar el contacto visual y físico entre las barras.
¿Se mantendrá el aforo de hinchas visitantes para los próximos partidos en Las Condes?
El éxito del operativo ante Boca Juniors sienta un precedente favorable para mantener la presencia de hinchas visitantes en los próximos duelos internacionales de la UC. Si bien la autoridad regional analizará caso a caso los partidos frente a Cruzeiro y Barcelona de Guayaquil, el comportamiento de los 2.000 xeneizes —que esperaron pacíficamente la salida diferida por 40 minutos— da garantías al plan de seguridad. No obstante, el defensor Branco Ampuero manifestó la necesidad de revisar la distribución interna: “Lamentable la cantidad (de entradas). Nunca es bueno cuando hinchas de nuestro propio equipo quedan fuera”, señaló el zaguero, abriendo el debate sobre cómo equilibrar la hospitalidad internacional con la localía.
¿Es este operativo el modelo definitivo que debe seguir el fútbol chileno para erradicar la violencia en los estadios de alta convocatoria? Opina en AlAireLibre.cl