El estreno de Universidad Católica en la Copa Libertadores 2026 se empezó a jugar con los dientes apretados, pero lejos de la cancha. El próximo 7 de abril, la Franja debe recibir a Boca Juniors en lo que será la inauguración internacional del Claro Arena, pero el ambiente está al rojo vivo por un “round” diplomático que tiene a ambos clubes en pie de guerra. Lo que parecía una fiesta total en la precordillera se transformó en un problema de seguridad nacional: la UC quiere restringir al máximo a la hinchada argentina, y la respuesta desde Buenos Aires fue un golpe directo al mentón de los fanáticos cruzados.
La tensión escaló a tal punto que la Municipalidad de Las Condes y el Gobierno ya están operando para declarar el duelo como de “alto riesgo”. El objetivo de las autoridades locales es claro: impedir el desembarco masivo de la “12” en un barrio que no quiere ruidos extraños y que convive con servicios críticos. Sin embargo, el Xeneize no se quedó de brazos cruzados y mandó un recado que dejó a todos helados en San Carlos: si no les dan las entradas que exige el reglamento, se encargarán de que ni un solo hincha de la UC ponga un pie en La Bombonera para la vuelta.
¿Por qué estalló el round entre Universidad Católica y Boca Juniors?
Todo estalló cuando en San Carlos de Apoquindo avisaron que, por orden de seguridad, solo soltarían 450 tickets para los hinchas de Boca, pasando por alto las 2.000 entradas que exige la Conmebol por reglamento. La movida no cayó nada bien en Argentina. Según reveló el periodista Diego Monroig en ESPN, la postura de los “Xeneizes” es tajante: “Boca dijo que no se puede cerrar una bandeja de La Bombonera por solo 450 hinchas… o 2 mil hinchas o sin público a la vuelta”.
Este gallito pone a la dirigencia de Juan Tagle entre la espada y la pared. Si le hacen caso a la seguridad local y cierran el grifo a los visitantes, Boca Juniors ya avisó que aplicará la ley del ojo por ojo. “Está la posibilidad o que Boca acepte lo que dice la Universidad Católica o sino, no habrá público visitante ni en Chile, ni en Argentina”, informaron desde Redgol. El resultado podría ser un debut histórico pero en silencio, privando a miles de cruzados de vivir el sueño de visitar la mítica Bombonera en el duelo de vuelta.
La jugada de Las Condes para prohibir el ingreso de los hinchas de Boca
El otro frente de batalla está en la alcaldía. Catalina San Martín, alcaldesa de Las Condes, se puso firme y solicitó formalmente que el partido se juegue sin público visitante. La jefa comunal no quiere riesgos en un sector residencial que convive con clínicas y centros de salud. “Tenemos un partido de alta convocatoria y nos preocupa la seguridad del barrio… nos preocupa el tema de los estacionamientos en la calle”, disparó San Martín, metiéndole presión al Gobierno para declarar el evento como “peligroso”.
Esta postura fue recogida por el delegado presidencial, Germán Codina, quien admitió que la opción de dejar a Boca sin hinchas está sobre la mesa de análisis técnico por la complejidad del sector. “La alcaldesa nos ha hecho ver el inconveniente de realizar el partido en condiciones normales… se nos solicitó impedir la concurrencia de hinchas del equipo rival”, reconoció Codina. El plan es que el Claro Arena sea una fortaleza solo para los locales, evitando cualquier roce con la barra argentina en la precordillera.
¿Qué dice el reglamento de Conmebol ante la posible restricción?
El problema es que la Conmebol no perdona cuando se trata de sus protocolos internacionales. El reglamento de la Libertadores es sagrado respecto al aforo visitante y una negativa de la UC podría traer multas millonarias o sanciones administrativas pesadas que compliquen el futuro del club en el torneo. Pese a esto, la prioridad en San Carlos es asegurar los permisos para usar su nuevo estadio de 22.000 espectadores. El debut está pactado para el martes 7 de abril a las 20:30 horas, y mientras Daniel Garnero planifica cómo frenar al club bonaerense, en las oficinas se define si la UC cede al ultimátum de Boca o si se cuadra con los vecinos a riesgo de jugar una Copa sin visitas en ninguna de las dos canchas.
En resumen
- El round: La UC ofrece solo 450 entradas; Boca exige 2.000 bajo amenaza de reciprocidad.
- Presión local: La alcaldesa de Las Condes pide prohibir el ingreso de la “12” por seguridad del barrio.
- Cita clave: “O 2 mil hinchas o sin público a la vuelta”, la advertencia xeneize.
- Estreno: Martes 7 de abril, 20:30 hrs en el Claro Arena.
¿Debe la UC jugársela por las 2 mil entradas para asegurar el viaje de su gente a Argentina o es mejor cerrar las puertas y evitar problemas en el barrio? Entra al debate y opina en AlAireLibre.cl.