Universidad de Chile necesita goles de manera desesperada tras la lesión de Octavio Rivero. Y curiosamente, mientras el equipo de Fernando Gago sufre por la falta de finiquito, uno de los delanteros que dejó el club recientemente tampoco lo está pasando bien, aunque por motivos mucho más graves y humanos.

Desde Colombia, Rodrigo “Tucu” Contreras, actual goleador de Millonarios, encendió las alarmas de todo el continente tras confesar un dramático momento de salud. Pese a ser el estelar del equipo, el atacante argentino sinceró su sufrimiento familiar y advirtió que buscará una inminente salida a partir de junio, generando impacto en la fanaticada azul que aún lo recuerda.

El aterrador problema de salud que remeció al “Tucu” Contreras

Más allá de sus excelentes números en cancha, las últimas semanas han sido una verdadera pesadilla para el delantero. Tras un fuerte golpe en el duelo por Copa Sudamericana ante Boston River, el jugador sufrió una emergencia médica aislada que lo llevó de urgencia a la clínica, dejándolo fuera de competencia y asustando a su entorno.

Lejos de esconderse, el ex artillero laico detalló la gravedad de lo ocurrido: “La pasé duro a nivel personal. No es fácil lo que me pasó. Con Boston quería entrar y convulsioné, tuve pérdida de conocimiento. Me tuve que ir al hospital, estuve dos días encerrado ahí, internado, y después una semana en reposo”. Esta experiencia límite lo obligó a frenar en seco.

El calvario familiar que gatillará su salida del extranjero

El aspecto emocional terminó por quebrar la resistencia del atacante. A pesar de llevar 9 goles en la temporada y ser inamovible para su técnico, la soledad le está pasando la cuenta.

Con un tono profundamente humano, el “Tucu” confesó que el colapso médico lo hizo cuestionarse todo su presente deportivo: “Fueron días muy duros, la pasé muy mal. Estoy solo en Bogotá, con mi familia lejos. Cuando pasan este tipo de cosas uno se replantea muchas cosas. Veremos qué pasa de acá a junio y ya veré lo que quiero hacer, tengo mi hijo muy lejos”.

Dejando claro que sus horas en Colombia estarían contadas para privilegiar su salud mental y familiar, el ariete fue tajante: “Quiero descansar, recuperar tiempo con mi familia. Llevo tres años y medio lejos de ellos. Cada vez se me hace más difícil”. Sabiendo que su pase aún pertenece a Deportes Antofagasta, retornar al fútbol chileno asoma como el paso natural para reencontrar la paz y la contención que hoy necesita de urgencia.. ¿Continuará en el Embajador o prepara su regreso?