El regreso de Alan Saldivia a Santiago estuvo marcado por una intensidad que trascendió lo estrictamente deportivo. El defensor uruguayo, que hoy defiende los colores de Vasco da Gama, pisó el césped sintético del Estadio Bicentenario de La Florida para enfrentar a Audax Italiano por la cuarta fecha de la Copa Sudamericana 2026.

Su actuación en territorio nacional tuvo matices de todo tipo: portó sorpresivamente la jineta de capitán del gigante brasileño, pero también protagonizó un infortunado autogol en los primeros minutos tras una confusión con su portero. Pese al error, su equipo logró imponerse por 2-1, aunque el verdadero impacto se produjo en la zona mixta, donde el zaguero dejó claro que su exitoso paso por el “Cacique” tiene una herida abierta que no ha podido cerrar a pesar de la distancia.

Alan Saldivia y su promesa de regreso a Colo Colo: “Me quedó una espina”

El compromiso del defensor charrúa con la camiseta alba no se diluyó con su traspaso al extranjero a inicios de este año. Saldivia, quien se consolidó como una pieza clave en la obtención de la Copa Chile 2023, el Campeonato Nacional 2024 y la Supercopa 2024, reveló que su salida no fue el cierre que él esperaba para su carrera en Chile.

En conversación con los medios, el central fue tajante sobre su vínculo con Pedrero: “Chile es lindo, me encanta Chile y Colo Colo fue mi casa, el primer equipo donde jugué profesionalmente. Colo Colo es muy importante en mi vida, por algo estoy acá también”, aseguró el jugador de 24 años.

Esa importancia se traduce en un deseo latente de retornar al Estadio Monumental para saldar una cuenta que, según él, sigue pendiente tras el tortuoso año del centenario. “Quiero volver, en algún momento volveré. Más adelante. Me quedó una espina en 2025”, confesó el uruguayo, dejando en claro que su intención es tener una despedida acorde a los títulos que levantó con la institución.

A pesar de estar adaptado al nivel de exigencia del Brasileirao, el zaguero admitió que sigue minuto a minuto la actualidad del equipo de Fernando Ortiz, destacando incluso los recientes triunfos: “Vi que Colo Colo ganó el otro día con un golazo de Javier Correa”, comentó entre sonrisas.

Esta sed de revancha se alimenta día a día a través del seguimiento constante que mantiene sobre sus excompañeros. Saldivia reconoció que el contacto con el camarín albo no se ha perdido a pesar de la distancia geográfica: “Hablo con muchos jugadores, Vicho (Pizarro) que ya está afuera, Javi (Correa). Siempre les deseo lo mejor y ojalá Colo Colo sea campeón este año”, señaló respecto a sus vínculos, incluyendo a Vicente Pizarro, quien hoy milita en Rosario Central. Para el hoy capitán circunstancial del “Gigante de la Colina”, el éxito del club sigue siendo una prioridad personal, lo que refuerza su juramento de volver a vestir de blanco para cerrar de forma definitiva aquel ciclo que el destino interrumpió a principios de temporada.

El millonario negocio que Blanco y Negro aún mantiene con el central

Más allá de las declaraciones de afecto y el deseo de retorno, la salida de Alan Saldivia sigue siendo un tema de alta relevancia para las finanzas de Blanco y Negro, con cifras que han sido ratificadas por reportes del mercado. La operación que lo llevó al fútbol brasileño se diseñó estratégicamente para reportar beneficios progresivos al club chileno. La transacción inicial se cerró por el 55% del pase a cambio de 1,2 millones de dólares, pero el acuerdo incluyó cláusulas de rendimiento que podrían inyectar otros 300 mil dólares adicionales a las arcas de Pedrero, situando la base de la transferencia en 1,5 millones de la moneda norteamericana por poco más de la mitad de su ficha.

El beneficio total para la institución de Macul podría incrementarse significativamente en los próximos meses dependiendo de las decisiones que tome el conjunto de Río de Janeiro. Vasco da Gama dispone de una opción de compra por un 15% adicional de la carta del uruguayo, lo que requeriría un desembolso cercano a los 350 mil dólares. De ejecutarse esta cláusula, Colo Colo terminaría percibiendo un monto global de 1.850.000 dólares por el 70% del pase. Al retener un 30% estratégico de su carta, el club no solo se asegura ingresos ante una futura venta al mercado internacional, sino que mantiene un vínculo económico vigente con un jugador que, por ahora, busca consolidarse en el extranjero pero mantiene su mirada fija en una segunda etapa en el Estadio Monumental.