El sueño de la remodelación del Estadio Monumental de Colo Colo avanza a paso firme y comienza a materializarse en el ámbito financiero. Tras el anuncio oficial en abril de 2026, donde Blanco y Negro confirmó su alianza estratégica con la multinacional estadounidense Playfly Sports, la firma norteamericana ya comenzó a operar en la captación de recursos.

El objetivo principal de este gigante del marketing deportivo es la gestión de los “Naming Rights” (derechos de nombre), un modelo de negocios que busca vender el nombre del recinto a una marca internacional para inyectar los millones necesarios que transformarán la casa del “Cacique”.

¿Qué marcas invertirán en la remodelación del Estadio Monumental?

El hermetismo inicial sobre las negociaciones comerciales fue roto por Jessi Sánchez, Vicepresidente Senior de Consultoría y Valoración de Playfly Sports. En una reciente entrevista concedida al Diario Financiero, el ejecutivo entregó detalles reveladores sobre la rapidez con la que el mercado ha respondido al proyecto de la concesionaria liderada por Aníbal Mosa.

El personero de la firma estadounidense destacó el peso institucional del cuadro popular para atraer capitales: “Colo Colo es un equipazo en cuanto a relaciones comerciales. Además, tiene una base de hinchas muy importante”.

Sorpresivamente, Sánchez confirmó al citado medio económico que el proceso de licitación del nombre ya cuenta con candidatos formales: “Nos estamos tomando nuestro tiempo para hacerlo lo mejor posible. Si hablamos con marcas debemos tener todo listo (…) Estamos en las primeras fases, pero es gracias a la potencia del club que ya tenemos marcas interesadas”.

El plan de Colo Colo: 60 mil personas y un recinto mundialista

La inyección económica que busca concretar Playfly no tiene como único fin una mejora estética. El plan estructural de Blanco y Negro, detallado durante la oficialización de la alianza, apunta a la construcción de un coliseo deportivo de vanguardia que amplíe su aforo actual para recibir a 60 mil espectadores, convirtiéndolo indiscutidamente en el recinto de mayor envergadura del país.

En este sentido, la firma norteamericana busca un socio estratégico que vaya más allá del aporte financiero inicial. “Creemos que esta oportunidad especial para desarrollar un estadio que sea el orgullo de Chile y esperamos encontrar una marca que quiera unirse, no solo en poner el nombre, que es lo más fácil, sino crear la relación donde todos ganan”, puntualizó Sánchez al Diario Financiero.

De esta forma, las próximas semanas asoman como cruciales para definir qué empresa internacional ligará su identidad al proyecto de infraestructura más ambicioso en la historia de la institución de Macul.