El sueño más grande, esquivo e histórico en la bitácora de Universidad de Chile acaba de sumar un nuevo capítulo. Con el cambio de mando en la presidencia de Azul Azul y la cuenta regresiva hacia el centenario de la institución, el anhelo de la casa propia volvió a instalarse con fuerza en la mesa directiva. Pese a que la búsqueda de terrenos suele transformarse en un calvario plagado de rechazos por parte de los jefes comunales debido a temores de seguridad, esta jornada se encendió una luz de esperanza gigante de la mano de una autoridad que se plantó frente al resto para ofrecer su territorio.
¿Qué comuna de Santiago está dispuesta a recibir el futuro estadio de la U de Chile?
Rompiendo radicalmente con la tendencia de evasivas y portazos en la capital, el alcalde de Lampa, Jonathan Opazo, sacudió el panorama polideportivo al manifestar públicamente la total disposición de su municipio para acoger el anhelado complejo deportivo estudiantil.
En una reveladora conversación con ADN Deportes, el jefe comunal de la zona norte de la Región Metropolitana no se guardó nada y se candidateó como la solución definitiva para el “Romántico Viajero”.
“Si la U de Chile quiere impulsar un proyecto serio y responsable como la construcción de su estadio, en Lampa cuentan con un aliado”, disparó sin rodeos la máxima autoridad de la comuna.
Lejos de mirar la infraestructura como un foco de conflictos o delincuencia, Opazo argumentó con total convicción los dividendos socioeconómicos que traería levantar la estructura en su sector:
“El desarrollo de la comuna requiere de la inversión pública y privada. Por eso es que creemos que este proyecto de gran envergadura es beneficioso para nuestra comuna de Lampa”.
Asimismo, el edil sacó a relucir las ventajas geográficas de la localidad para sepultar los tradicionales problemas de espacio que ahogan a la zona urbana de Santiago. “Lampa es una comuna extensa de 452 kilómetros cuadrados y, por tanto, creemos que existen muchas posibilidades de poder emplazar un proyecto de esta envergadura que permita el desarrollo de empleo para nuestra comuna, de generar nuevos espacios deportivos y además nuevas inversiones que potencien el desarrollo de nuestro territorio”, profundizó Opazo, dejando la pelota dando botes en el Centro Deportivo Azul.
¿Cómo financiará Azul Azul la construcción de su nuevo estadio propio?
Este inédito guiño municipal coincide de forma precisa con el emplazamiento público que realizó la presidenta de la concesionaria laica, Cecilia Pérez. En una entrevista concedida al diario La Hora, la personera apuntó a la falta de espaldas políticas como la gran traba histórica del proyecto y detalló el saneamiento económico que vive el club para afrontar el desafío.
“Necesitamos valentía de autoridad. Autoridades comunales, regionales y presidenciales, que vean que hay seguridad, que es un recinto para el país y no te llenen de trabas, que se oponga el concejo municipal. Muchos nos dicen ‘me encantaría un estadio de la U, pero en mi comuna no’. Eso nos falta todavía”, aseveró la mandamás laica.
Respecto a la viabilidad económica del proyecto para un aforo de más de 40 mil personas, Pérez destapó que el “León” ya cuenta con las herramientas operativas para apalancar deudas a plazos razonables tras años de estricta disciplina administrativa.
“Los últimos tres años hemos trabajado silenciosamente para darle forma a este sueño, para que sea una realidad, porque además es una necesidad. Eso se va a concretar cuando dos temas se conjuguen: primero, los recursos de un club que ya está saneado, lo que nos permitió ampliar la concesión…”, explicó la dirigencia.
“A partir del 2025, empezamos a prepagar la deuda existente con el Fisco, que vence el 2032. Con esto podemos apalancar más deudas para comprar el terreno si es privado y posteriormente vendría la venta naming”, remató la timonel de la U, pavimentando un camino que hoy, inesperadamente, sumó sus primeros terrenos disponibles en el horizonte.