Valber Huerta rescindió su contrato con Universidad Católica en diciembre pasado con un dato que resume su situación: 8 minutos disputados en 16 meses de vínculo. Una operación de meniscos lo dejó prácticamente fuera de toda consideración durante ese período y, a los 32 años, el defensa enfrenta hoy el desafío más complejo de una carrera que lo tuvo en los tres grandes del fútbol chileno.
El problema, sin embargo, no se trata solo de lo físico. Durante el último libro de pases de enero, Huerta buscó equipo activamente y no encontró destino. La razón, según su propio relato, tiene una causa concreta: un rumor de retiro que circuló en los medios y al que nunca respondió públicamente, transformándose en el principal freno para su reactivación.
¿Por qué Valber Huerta no encontró equipo en el mercado de enero?
“Yo hago mi mea culpa. Cuando salió la noticia de que me había retirado, no lo salí a desmentir. Entonces, cuando intenté ir a un equipo en ese libro de pases, el mensaje de vuelta siempre fue ‘oye, pero si estás retirado’, ‘estás lesionado’. Hubo acercamientos, pero siempre estuvo la incertidumbre por parte de los clubes”, reconoció el central en conversación con ESPN.
El silencio de Huerta funcionó algo involuntario y que los dirigentes de clubes leyeron como una confirmación de su salida del fútbol. Con más de un año sin minutos competitivos y una cirugía de meniscos en el historial reciente, la ecuación ya era difícil de partida; el malentendido mediático la hizo inviable.
¿Valber Huerta se retira o sigue buscando club?
La respuesta del jugador es clara, aunque no exenta de resignación: “No quiero dejar el fútbol, pero soy consciente de que puede ser muy difícil volver, sobre todo por el tiempo que llevo sin jugar. No me he retirado del fútbol, estoy en condiciones de jugar, pero tampoco es una decisión que pase 100 por ciento por mí”, declaró el defensa.
Huerta llegó a la UC en 2024 con el peso de haber vestido las camisetas de Universidad de Chile, Colo Colo, un currículum que no fue suficiente para absorber los meses perdidos en San Carlos de Apoquindo.
Ahora, con el próximo libro de pases como ventana inmediata, el central mantiene todas las opciones sobre la mesa, incluida una reconversión al cuerpo técnico que todavía no da por definitiva. “Estoy viendo si ser entrenador es mi vocación, pero sigo evaluando muchas opciones. Seguir jugando es una posibilidad que dejé abierta por cómo terminé en Católica. No he cerrado ninguna puerta. Espero ver qué va a pasar ahora en el nuevo libro de pases”, cerró.