El Mundial 2026 se juega prácticamente en casa para Sudamérica, pero Chile lo verá desde la vereda. La Roja no clasificó tras un proceso eliminatorio que terminó en el último lugar, y eso obliga al hincha a mirar al pasado para reencontrarse con la grandeza. 

La buena noticia es que el fútbol chileno tiene cuatro generaciones de leyendas para construir un once que pelee de tú a tú con cualquier seleccionado del planeta.

1962: el bronce que nadie olvida

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Chile en el Mundial de 1962 | © Imago

El Mundial de 1962, disputado en el Estadio Nacional y otros recintos chilenos, entregó el mejor resultado mundialista de La Roja: tercer lugar. Leonel Sánchez, extremo izquierdo veloz y técnico, marcó cuatro goles. Eladio Rojas anotó el tanto del triunfo en cuartos ante la Unión Soviética. Misael Escuti se cubrió de gloria en el arco y Jorge Toro ordenó desde el mediocampo. Esa generación forjó la identidad eterna de La Roja: valentía, intensidad y orgullo.

Caszely y Figueroa, símbolos absolutos

Carlos Caszely, el Rey del Metro Cuadrado, fue el primer futbolista chileno en convertirse en figura continental. Rebelde dentro y fuera de la cancha, marcó una época. Elías Figueroa, en paralelo, era pura elegancia defensiva: tres veces campeón sudamericano con Peñarol y reconocido como uno de los mejores centrales del mundo. Dos referentes que siguen midiendo a todos los que vinieron después.

Francia 98: Salas y Zamorano vuelven a la cita planetaria

Tras dos décadas de ausencias, La Roja volvió al Mundial. Marcelo Salas, el Matador, fue uno de los goleadores del torneo con cuatro dianas. Iván Zamorano, capitán natural, aportó garra, inteligencia de área y liderazgo. Nelson Tapia se transformó en héroe ante Brasil con atajadas memorables. La selección de Nelson Acosta —compacta, agresiva y romántica— sigue siendo una de las más queridas por la hinchada.

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Zamorano y Salas celebrando en Francia 98 | © Imago

La Generación Dorada: dos Copa América al hilo

Entre 2015 y 2016, Chile vivió su época más exitosa con las Copa América consecutivas bajo Jorge Sampaoli y Juan Antonio Pizzi. Alexis Sánchez, líder indiscutido. Arturo Vidal, intensidad y gol desde el mediocampo. Claudio Bravo, uno de los mejores porteros del planeta. Charles Aránguiz, clase pura. Gary Medel, ferocidad defensiva. Esa generación demostró que La Roja podía competir con los mejores y dejó dos estrellas en la camiseta para siempre.

El desafío

Cuatro generaciones, cuatro momentos. Ahora la pregunta queda abierta: ¿metes a Figueroa o prefieres a Medel como zaguero central? ¿Salas o Alexis como referente ofensivo? ¿Zamorano o Caszely como nueve? La historia chilena la escribimos los cronistas, pero el once ideal lo armas tú. La Roja no estará en el Mundial 2026, pero su grandeza no se va a ninguna parte.