La ministra del Deporte, Natalia Duco, quedó en el centro de la polémica luego de proponer un plan de desarrollo para el rodeo y recibir una ola de críticas desde el propio mundo deportivo. La exatleta no solo defendió la actividad, sino que abrió la puerta a una regulación futura, lo que generó rechazo inmediato y pedidos directos para que deje su cargo.

La controversia se activó tras su participación en la final del Campeonato Nacional de Rodeo en la Medialuna de Rancagua, donde estuvo junto al presidente José Kast. En ese contexto, la secretaria de Estado invitó a la Federación de Rodeo a trabajar con el Ministerio en una propuesta que permita “regular y crear un plan de desarrollo a futuro”.

¿Por qué los deportistas critican a Natalia Duco?

Las reacciones no tardaron en aparecer y llegaron desde distintas disciplinas. Una de las primeras en responder fue Francisca Zúñiga, medallista sudamericana en tenis de playa, quien cuestionó duramente el enfoque de la ministra: “¡No sostengas tradiciones de maltrato y tortura, por favor! Pon la energía en tanto deporte que crea vida y alegría”.

A esa crítica se sumó la futbolista Fernanda Pinilla, referente de La Roja, quien fue categórica en su postura frente al rodeo: “No es deporte, es maltrato animal”.

El rechazo no quedó solo en cuestionamientos al fondo del tema, sino que también escaló hacia la figura de la ministra, marcando un quiebre evidente con parte del ecosistema deportivo que Duco hoy representa desde el Gobierno.

¿Qué consecuencias puede tener la polémica para el Ministerio del Deporte?

El tono más duro lo puso el maratonista César Díaz, quien fue directo al emplazar a la ministra: “Cuanta ignorancia al decir que el rodeo es deporte. Hágase un favor y deje su cargo”. Su mensaje refleja el nivel de tensión que alcanzó la discusión, pasando de una crítica puntual a un cuestionamiento a su permanencia en el cargo.

La situación instala un foco complejo para el Ministerio del Deporte, que ahora enfrenta presión desde deportistas activos y referentes de distintas disciplinas. El conflicto no solo golpea la agenda de Duco, sino que abre un debate más amplio sobre qué prácticas deben ser promovidas desde el Estado.