El Betis de Manuel Pellegrini, octavo con 14 puntos tras caer sorpresivamente en Grecia ante PAOK, necesita ganar al Feyenoord para asegurar su pase directo a octavos y evitar el desgaste del playoff en pleno febrero. Del otro lado, un Feyenoord desesperado en el puesto 26 con apenas seis unidades, necesita un milagro matemático para seguir vivo en Europa.
La crisis de los lesionados en el Betis es alarmante. Pellegrini tiene once jugadores fuera por lesión, incluidas bajas clave como Isco Alarcón, Giovani Lo Celso, Cucho Hernández y Héctor Bellerín. Abde Ezzalzouli, con cinco goles y dos asistencias esta temporada, es duda tras sentir molestias en el aductor ante Alavés. Con tres partidos por semana durante todo enero, el desgaste físico ha pasado factura a un plantel corto que además no podrá contar con Natan, suspendido por acumulación de amarillas.
El Feyenoord de Robin van Persie, la leyenda del Arsenal y Manchester United que asumió en febrero de 2025, llega con la defensa en cuadro: seis bajas en el fondo, incluidos los titulares Watanabe y Ahmedhodzic, ambos con problemas físicos tras el último partido. Los holandeses rompieron una racha de cuatro partidos sin ganar al golear 4-2 al Heracles y 3-0 al Sturm Graz, pero sus opciones de clasificación son remotas. Más de 3.000 aficionados neerlandeses viajarán a Sevilla para despedir una campaña europea que pinta de gris.
El Betis depende de sí mismo para evitar el playoff. El jueves, en La Cartuja con entradas agotadas, Pellegrini se juega una temporada entera en 90 minutos.