Movimiento mayor en la interna de Universidad de Chile. En una jornada que sacudió a la concesionaria, Azul Azul confirmó un cambio relevante en su estructura accionaria, con la salida de uno de los grupos históricos que acompañó al club durante más de diez años.
La familia Schapira, que llegó a la U en 2013 con un discurso de compromiso institucional y deportivo, decidió cerrar definitivamente su etapa en la sociedad anónima. La operación no solo tiene impacto económico, sino que también reabre el debate sobre el modelo de control que hoy rige al club.
❓ ¿Qué decidió la familia Schapira y cuánto dinero está involucrado?
La familia Schapira vendió la totalidad de su participación en Azul Azul, equivalente al 21,44% de las acciones, según lo publicado por El Deportivo.
La operación se concretó durante la mañana de este 12 de enero por un total de $6.716.606.000, cifra cercana a los US$ 7,5 millones, mediante la corredora Larraín Vial, marcando su salida definitiva de la concesionaria.
🧠 ¿Cuándo y por qué la familia Schapira llegó a Azul Azul?
Daniel Schapira y su hijo Eduardo ingresaron a Azul Azul en 2013, cuando adquirieron el 14,04% de las acciones que pertenecían a Carlos Alberto Délano, en una operación cercana a los US$ 12 millones. En ese momento, el empresario inmobiliario explicó públicamente las razones de su arribo al club.
“Yo no llego a la U por negocio, porque créame que meterse en esto no es negocio. Tal vez fue conveniente comprar (acciones) en un principio, cuando salieron a la venta, pero ahora yo me integro porque quiero demasiado al club y esto es de corazón”, señaló en su primera entrevista como accionista.
🔍 ¿Qué cambió con la llegada de Michael Clark a Azul Azul?
Con el paso de los años, la relación entre los Schapira y la administración de Michael Clark comenzó a deteriorarse. La consolidación del control por parte del actual presidente de Azul Azul, tras la compra de cuotas del Fondo de Inversión Privado Tactical Sport, fue un punto de quiebre.
“La U no debe tener más de un controlador, la U debe manejarse como una sociedad normal, con mucha gente opinando democráticamente y mientras haya un controlador que sea, como dice, ‘el dueño del perro’ y que le pueda ‘cortar la cola al perro’, estamos todos frenados”, fue la postura que expresaron públicamente en ese momento.
⚖️ ¿Por qué los Schapira hablan de desilusión con la administración?
La decisión de salir de Azul Azul no fue repentina. En diciembre pasado, cuando se abrió formalmente el proceso de venta, la familia ya había transparentado su desgaste con la conducción del club.
“Esta determinación no ha sido fácil. Ingresamos a Azul Azul con convicción, entusiasmo y un compromiso genuino con el proyecto deportivo e institucional del club, realizando una inversión relevante y, en su momento, a un valor elevado, con la expectativa de contribuir a su crecimiento y estabilidad en el largo plazo”, señalaron en un comunicado.
🧩 Los factores que terminaron por sellar la salida definitiva
Con el control total en manos de Clark, los Schapira concluyeron que su permanencia ya no tenía sentido dentro del modelo actual. Las diferencias no solo fueron estratégicas, sino también personales e institucionales.
“La forma en que el club ha sido administrado en los últimos años, junto con decisiones que no compartimos y cuyos resultados han sido evidentes tanto en lo deportivo como en lo institucional, ha generado en nosotros una profunda desilusión”, expresaron hace algunas semanas.
Y agregaron que “a ello se suman los malos ratos, la frustración sostenida que esta situación nos ha hecho vivir, y las desgastantes controversias y litigios que hemos tenido que afrontar, circunstancias que nos han llevado a concluir que nuestra permanencia como accionistas ya no resulta coherente con nuestras convicciones ni expectativas iniciales”.
🔄 ¿Qué impacto tiene esta salida en Azul Azul y la U de Chile?
La venta del 21,44% refuerza el escenario de control concentrado en Azul Azul.
La salida de los Schapira implica un nuevo reordenamiento del directorio y consolida el poder de Michael Clark, en un contexto donde el debate sobre la gobernanza del club vuelve a instalarse con fuerza entre hinchas y actores del fútbol chileno.
📰 EN RESUMEN
- La familia Schapira vendió su 21,44% de Azul Azul por US$ 7,5 millones.
- Llegaron a la concesionaria en 2013 con un discurso de compromiso con la U.
- Las diferencias con la administración de Michael Clark marcaron el quiebre.
- Denunciaron desilusión deportiva, institucional y un modelo con control concentrado.
- Su salida provoca cambios relevantes en la estructura de Azul Azul.
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