Colo Colo recibió un golpe fuera de la cancha que impacta directamente en sus finanzas. El Tribunal de Asuntos Patrimoniales de la ANFP rechazó la demanda presentada por el club albo contra Deportes Rengo, con la que buscaba cobrar cerca de 100 millones de pesos por derechos de formación del jugador Benjamín Campos.
La acción judicial había sido presentada el 8 de mayo de 2025. En ella, el Cacique reclamaba una compensación económica argumentando que el futbolista se formó en sus divisiones menores antes de iniciar su carrera profesional.
El tribunal, sin embargo, no acogió esa postura y determinó que el pago solicitado no correspondía. La resolución estableció: “Se rechaza la demanda interpuesta por el Club Social y Deportivo Colo-Colo en contra de Club Deportes Rengo S.A.D.P., dirigida a obtener el pago de indemnización por formación respecto del jugador Benjamín Ignacio Campos Miranda”.
¿Por qué Colo Colo reclamaba derechos de formación por Benjamín Campos?
Según los antecedentes presentados por Colo Colo, el futbolista Benjamín Campos fue inscrito en el club el 22 de febrero de 2017. Desde esa fecha habría permanecido durante tres años y siete meses en las divisiones menores del Estadio Monumental.
El jugador dejó la institución en 2020 y dos años más tarde llegó a Deportes Rengo, que en ese momento competía en la Tercera División del fútbol amateur bajo la estructura de ANFA.
La situación cambió en 2023, cuando el club de la Región de O’Higgins logró el ascenso a la Segunda División Profesional. En ese contexto, Campos firmó su primer contrato como futbolista profesional, lo que activó la reclamación de Colo Colo por concepto de derechos de formación.
Ese fue el origen de la demanda presentada ante el Tribunal Patrimonial de la ANFP.
¿Qué argumentos utilizó Deportes Rengo para ganar el juicio?
La defensa de Deportes Rengo apuntó directamente a cuestionar el tiempo real que Benjamín Campos habría estado en Colo Colo. Según su versión, el paso del jugador por el club albo habría sido mucho más breve de lo señalado.
Además, el club explicó que cuando el futbolista llegó a Rengo, lo hizo como jugador libre y en calidad de aficionado, tras participar en pruebas durante 2022.
Otro punto relevante fue que, durante varios años, el jugador estuvo estudiando en Valparaíso, lo que hacía difícil sostener un proceso de formación continuo en Santiago.
El tribunal consideró estos antecedentes y también estableció que Deportes Rengo participó en la etapa formativa del futbolista antes de que firmara su primer contrato profesional. Pese al revés, Colo Colo dispone de 10 días para apelar la resolución.
Si el conflicto escala a una segunda instancia, ambas instituciones incluso podrían llevar la disputa hasta el TAS.