Agustín Farías vio acción en la histórica victoria de U Católica sobre Boca Juniors en La Bombonera por la Copa Libertadores 2026. El mediocampista argentino, una de las piezas claves del esquema de Daniel Garnero, abrió las puertas de su intimidad en una entrevista con TyC Sports y reveló dos historias que pocos conocían: su pasado como barman en Azul y un cruce inolvidable con Sergio Ramos.

Hay una historia oculta entre ambos jugadores que da para que Farías le cuente a sus nietos y que será un gran orgullo para el resto de su carrera.

El cruce de un jugador de la UC con Sergio Ramos en Europa

Antes de llegar al Claro ArenaFarías ya había vivido una de las experiencias más impactantes de su carrera. Con la camiseta del Sheriff Tiraspol de Moldavia, club con el que jugó la Champions League 2021/22, le tocó enfrentar a las mayores estrellas del fútbol europeo, incluidos Cristiano Ronaldo y los referentes del Real Madrid.

En aquella Champions, el Sheriff logró el batacazo mundial de ganarle 2-1 al Real Madrid en el Santiago Bernabéu, en uno de los resultados más recordados del torneo continental europeo. Allí, Farías compartió cancha con Modric, Vinicius, Benzema, Sergio Ramos y compañía, y aprovechó para llevarse recuerdos imborrables. “Me quedé con la camiseta de Sergio Ramos y con la de Modric”, reveló el argentino.

“Sergio Ramos me sorprendió. Me dijo: ‘Te la mando (la camiseta), esperá más allá’. Yo pensé, cuando pase por ahí no va a estar más. Pero llegué al túnel y ya estaba esperándome. Cuando me vio, se la sacó y me la dio”, recordó Farías con una sonrisa.

La esforzada historia de Agustín Farías antes del fútbol

Antes de soñar con la Copa Libertadores, antes incluso de pisar una cancha profesional, Farías atendía la barra de un boliche en su ciudad natal y dormía apenas tres horas para llegar a jugar los domingos en la liga regional: “Trabajé cinco años en un boliche en Azul. Hasta los 20 años, desde los 15, 16 años, me decían qué va a hacer, qué va a estudiar, y mi cabeza solo me decía ser futbolista”, confesó el jugador cruzado.

La historia parece de teleserie. Mientras sus amigos pensaban en estudiar o en buscar trabajo formal, el actual mediocampista de U Católica atendía la barra de un pub en la ciudad de Azul, en la Provincia de Buenos Aires, y soñaba con vivir del fútbol. La rutina era brutal: trabajar de noche, dormir apenas algunas horas y salir a la cancha a competir.

Había días que dormía tres, cuatro horas. Llegaba a jugar el domingo habiendo dormido muy poco“, reveló Farías en TyC Sports. El mediocampista mantenía esa doble vida en silencio, convencido de que el sacrificio físico era el precio a pagar por mantener viva su ilusión de llegar al profesionalismo. Una rutina que mantuvo durante cinco años hasta que apareció el llamado que le cambió todo.