Hay abrazos que dicen más que cualquier declaración. Juan Martín Lucero intentó explicar con palabras lo que se vivió en la cancha del Estadio Nacional cuando Octavio Rivero volvió a las canchas tras varios meses de ausencia por lesión, y no lo hizo desde el resultado deportivo, sino desde el lado humano de ese regreso.

“Sin duda él se lo merece”, fue lo primero que soltó el delantero de Universidad de Chile al ser consultado por el momento que vivió junto a su compañero. La frase resumía algo que él mismo se encargó de explicar en detalle segundos después.

Lo que hay detrás de esa frase

“Él luchó mucho para recuperarse y estar bien. Estamos muy felices, se notó en el festejo por cómo nos fuimos a abrazar. Se lo merece por todo el trabajo que ha hecho para volver“, agregó Lucero, describiendo un vínculo que va más allá de lo puramente futbolístico entre ambos delanteros.

El propio jugador también dejó una reflexión sobre el momento colectivo que atraviesa el plantel, en medio de la presión que venía acumulando el equipo. “Estamos todos muy unidos, así hay que seguir”, señaló, marcando el tono con el que Lucero eligió leer lo ocurrido.

Las palabras que también tuvo para Vargas

Lucero no quiso dejar pasar la oportunidad de destacar el rol de Eduardo Vargas dentro del plantel, más allá de lo estrictamente futbolístico. “Eduardo es un símbolo para nosotros y para el hincha, es un ejemplo para todos. Es uno de nuestros líderes, nuestro capitán”, cerró el delantero, en una declaración que reflejó el peso que el capitán tiene dentro del camarín azul.