La Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) declaró tres días de luto en el deporte más popular de ese país en homenaje al defensa central Serginho, quien murió en la noche del miércoles 27 de octubre por un paro cardiorrespiratorio que sufrió durante el partido de su equipo, Sao Caetano, y Sao Paulo en el Estadio Morumbí.

 

El organismo determinó que los partidos de esta semana en todas las divisiones sean precedidos de un minuto de silencio en homenaje al fenecido jugador.

 

Paulo Sergio de Oliveira Silva, Serginho, de 30 años, murió en la noche del miércoles en el Hospital Sao Luiz de Sao Paulo minutos después de sufrir el ataque durante el partido que correspondía a la 38ª fecha del Campeonato Brasileño.

 

El futbolista fue atendido en la propia cancha del Estadio Morumbí después que se desmayó, pero los masajes en el corazón y la respiración boca a boca suministrada por médicos de ambos equipos no fueron suficientes para reanimarlo.

 

Trasladado de urgencia al hospital Sao Luiz, a pocas cuadras del Morumbí, el defensa murió poco después.

 

El partido entre Sao Paulo y Sao Caetano, que estaba 0-0 a los 59 minutos, cuando el futbolista se desvaneció, fue suspendido debido a que los jugadores dijeron que no estaban en condiciones emocionales de continuar.

 

La dirigencia de Sao Caetano aseguró que el jugador no tenía problemas de salud y que los exámenes para determinar el estado físico de los futbolistas son rutinarios en el club.

 

No obstante, el portero Silvio Luiz, antiguo compañero de Serginho, afirmó que un examen realizado antes que comenzara el Campeonato Brasileño de este año mostró que el defensa tenía un problema en el corazón, pero que el riesgo de un paro cardíaco era muy bajo.

 

Serginho, según Silvio Luiz, había manifestado su intención de abandonar las canchas a finales de este año.

 

Además de declarar los tres días de duelo y de determinar el minuto de silencio en todos los partidos, la Confederación Brasileña de Fútbol aplazó por una semana el partido que Sao Caetano debía disputar el domingo 31 de octubre frente a Paraná.

 

La medida fue adoptada para permitirle a los jugadores de Sao Caetano asistir a las exequias de su ex compañero en la ciudad de Coronel Fabriciano, en el estado de Minas Gerais, y ante el mal estado anímico en que quedó el conjunto.

 

La dirección del club paulista anunció que sus jugadores estarán liberados hasta el lunes 1 de noviembre, cuando tendrán que regresar a los entrenamientos.

 

Serginho nació el 19 de octubre de 1974 en Vitoria, capital del estado de Espíritu Santo, y antes de jugar en Sao Caetano pasó por los equipos Arazatuba, Social Coronel Fabriciano y Demócrata.

 

La prensa mundial recordó este jueves casos similares como los del camerunés Marc-Vivien Foé y del húngaro Miklos Feher.

 

Feher, jugador de Benfica de Portugal, murió en idénticas circunstancias en un partido de la liga lusitana el pasado 26 de enero.

 

Siete meses antes la víctima de una muerte súbita en la cancha fue el internacional Foé, quien murió en un partido entre Camerún y Colombia por la Copa de las Confederaciones disputada en Francia. (EFE)