Juan Pablo Pavez, exdirector disidente de Azul Azul, denunció este miércoles que personeros ligados a Huachipato intentaron descender a Universidad de Chile por secretaría, manipulando los promedios. La acusación, lanzada en el programa Pauta de Juego de Radio Pauta, instala una dimensión nueva al caso Sartor: la ofensiva contra el club laico no habría sido solo financiera, sino también deportiva.
El sistema de promedios del fútbol chileno calcula el rendimiento de cada equipo a lo largo de tres temporadas. Una alteración en ese cálculo, ya sea por el retiro de equipos del campeonato o por modificaciones en las tablas computadas, puede empujar a un club hacia la zona de descenso sin que haya perdido un solo partido por sus propios méritos. Eso es, según Pavez, lo que se habría intentado con la U.
¿Qué es bajar a un club por secretaría?
En el fútbol chileno, descender “por secretaría” implica alterar el promedio de puntos de un equipo a través de decisiones administrativas o reglamentarias, no de resultados deportivos. Pavez señaló directamente a figuras ligadas al conjunto acerero como responsables de haber articulado una reunión nocturna con ese fin.
“Nos trataron de descender por secretaría en los promedios. ¿Quién armó esa reunión entre gallos y media noche? Es delicado el tema. Que hacen en la U ellos, trataron de bajarnos, podrían decir el año anterior se retiraron del campeonato, pero como hinchas, nos trataron de descender. Fue una estructura o un plan siniestro”, afirmó el exdirector.
La referencia al retiro del “año anterior” apunta a que Pavez vincula ese episodio específico con las maniobras contra los promedios de la U. En ese marco, la acusación agrega una capa que el caso Sartor aún no había registrado: que el daño buscado no fue solo al valor accionario de Azul Azul, sino a la permanencia deportiva del club en primera división.
¿Qué reveló Ciper Chile sobre Azul Azul?
La investigación de Ciper Chile reveló que el abogado y director de Azul Azul, José Ramón Correa, habría solicitado cerca de US$7,5 millones a Patricio Kiblisky y a un socio del empresario Victoriano Cerda para financiar el pago a la familia Schapira y adquirir así el 21% de las acciones del club. La Fiscalía mantiene activo el caso Sartor, que revisa los movimientos financieros y societarios derivados de estas operaciones.
Pavez también apuntó a los actuales controladores con un mensaje sin matices: “Yo de verdad me pongo la mano en el corazón porque esta gente va y dice ‘nosotros vamos arreglar nuestros líos judiciales y vamos a dejar a la U tranquila’, pero doblaron la apuesta.
La transacción de diciembre o enero es decir no me importa nada, doblaron la apuesta, porque en Chile hacemos lo que queremos toda la vida. Sabemos que tienen gente poderosa detrás, pero basta”, afirmó.