La Universidad de Chile tomó una decisión interna tras la polémica que involucró a Lucas Assadi y Marcelo Morales por su contacto con un integrante de la barra. El gerente deportivo Manuel Mayo confirmó que ambos jugadores fueron advertidos formalmente, reconocieron el error y se comprometieron a no repetir una situación que generó ruido en el club.

El hecho se conoció públicamente luego de una denuncia de Canal 13 que vinculó a los futbolistas con Víctor Poblete Aguilera alias “Vitoko”, identificado como uno de los líderes de la barra.

¿Qué pasó con Assadi y Morales y por qué la U decidió intervenir?

Mayo entregó detalles de lo ocurrido y no evitó el concepto que marcó la interna. “De manera ingenua, contestaron llamadas por ganar el Superclásico y no vieron la situación en su globalidad”, explicó el gerente deportivo.

En esa línea, reforzó que el episodio fue abordado de inmediato con ambos jugadores. “Hablé con los dos personalmente, entienden la gravedad del asunto”, aseguró.

El dirigente también dejó en claro que el club no validó lo ocurrido: “No nos gustó ver lo que vimos ayer, no está bien”, remarcó, marcando distancia con cualquier vínculo fuera del ámbito deportivo.

La postura de la U y el mensaje que deja al plantel

Más allá del caso puntual, en la U buscan instalar un estándar claro hacia el camarín. La advertencia no fue solo para los involucrados, sino que funciona como señal para todo el plantel.

Mayo confirmó que hubo un compromiso explícito de parte de los jugadores: “Se comprometieron a que no volverá a pasar”, afirmó, cerrando la situación desde lo interno.

Además, el gerente deportivo evitó escalar el tema a nivel dirigencial. “El directorio no está en mi rango de acción. Lo que me correspondía es hablar con los jugadores”, explicó, descartando comentarios sobre otras responsabilidades.