El polémico final del clásico entre Universidad Católica y Colo Colo sigue dando que hablar. Tras el pitazo final, jugadores de ambos equipos se enfrascaron en una acalorada trifulca, que terminó con algunos futbolistas citados al Tribunal de Disciplina, donde arriesgan sanciones por su actuar.

Sin embargo, los deportistas no fueron los únicos protagonistas. Esto porque el vicepresidente de Blanco y Negro, Eduardo Loyola, realizó gestos obscenos a las tribunas del Claro Arena y en las últimas horas salió a aclarar lo ocurrido.

¿Qué hizo el vicepresidente de Blanco y Negro tras el clásico?

Eduardo Loyola, vicepresidente de Blanco y Negro, protagonizó un polémico episodio tras el clásico del pasado fin de semana. El directivo apareció en la cancha del Claro Arena una vez terminado el partido y realizó un gesto obsceno a la parcialidad cruzada.

Según se pudo apreciar en un registro audiovisual, Loyola le levantó el dedo del medio a un grupo de fanáticos que se encontraba en las tribunas del recinto precordillerano, desatando la furia de los mismos.

¿Qué dijo Loyola tras su gesto obsceno en el clásico?

En las últimas horas, Loyola rompió el silencio y se refirió al polémico hecho que protagonizó. “Cuando terminó el partido, bajé al camarín y, como no llegaban los jugadores, me llamó la atención, así que salí al borde del túnel. Ahí vi que los incidentes seguían. En mi infinita bondad, intenté calmar a los hinchas de Católica, pero hubo gente que me insultó, me tiraron de todo, se acordaron de mi mamá infinitas veces”, comenzó relatando.

“En un impulso irresistible y temporal, mi mano derecha se levantó e hice un gesto que no me enorgullece, porque mi deber como dirigente es conservar la calma, pero la gente tiene que entender que la falta de respeto no la ocasioné yo. Fui víctima, no victimario”, agregó.

En ese contexto, el vicepresidente de Blanco y Negro señaló que “me disculpo y doy explicaciones a todos los que se pudieron haber ofendido. Pero creo que en el fútbol debería haber un poco más de respeto hacia las personas mayores como yo”.

“Si yo cometí algún error, me excuso, y reitero; doy mis sinceras disculpas a quienes se vieron afectados por mi gesto, que no es usual en mi conducta. Yo soy un hombre de paz, un hombre tranquilo, próximo a las ocho décadas, y exijo respeto para mí”, sentenció.