El delantero Lautaro Pastrán figura en el once inicial que Fernando Ortiz prepara para este sábado en La Portada, cuando Colo Colo visita a Deportes La Serena desde las 15.00 horas. El ex Everton es uno de los refuerzos que más críticas ha recibido desde su llegada, y su inclusión desde el arranque representa la apuesta más arriesgada del técnico argentino en lo que va del torneo.
El contexto le da respaldo a la decisión: El Cacique suma 30 puntos y aventaja en ocho unidades a Huachipato, que marcha segundo con 22. Una victoria en La Serena ampliaría esa distancia a once puntos sobre el escolta, con Limache tercero a nueve, en un campeonato que los albos tienen prácticamente a su medida si no afloja.
¿Por qué Ortiz cambia el esquema ante La Serena?
El técnico albo abandona el doble nueve que utilizó en varias fechas recientes y regresa al 4-3-3, una variante que le exige mayor presencia por bandas y circulación de balón. La baja forzosa de Tomás Alarcón, expulsado ante Universidad Católica, obliga a reorganizar el mediocampo: Arturo Vidal, Álvaro Madrid y Víctor Felipe Méndez conformarían la línea de tres volantes, según informó Radio ADN.
En defensa, el bloque se mantiene: Gabriel Maureira; Jeyson Rojas, Jonathan Villagra, Joaquín Sosa y Diego Ulloa. La columna vertebral no cambia, pero el frente de ataque sí: Leandro Hernández, Javier Correa y Pastrán configuran una delantera que apuesta por movilidad sobre presencia física.
¿Qué necesita Pastrán para ganarse al Cacique?
Lautaro Pastrán llegó a Colo Colo como uno de los fichajes del mercado de verano, pero su rendimiento irregular lo convirtió en blanco de críticas de los hinchas albos. No ha anotado en sus apariciones anteriores y su participación en el juego ha sido cuestionada por su dificultad para conectar con el mediocampo. Ante La Serena, que viene de hacer caer a Limache en la fecha pasada, tendrá el escenario ideal para revertir esa imagen: un rival en zona media baja de la tabla y el respaldo táctico de un esquema que le permite moverse entre líneas.
Para el Cacique, el partido también es una prueba de carácter en lo que resta de temporada. La semana pasada, la victoria ante la UC coincidió con las caídas de Limache y Huachipato, dejando al equipo de Macul en la posición más cómoda del torneo. Mantener ese ritmo, incluso con rotaciones y bajas, es lo que separa a un campeón de un líder circunstancial.