El partido ya estaba resuelto, pero el cierre dejó coletazos. Colo Colo vencía a Everton cuando, en el último suspiro, Javier Correa empujó la pelota a la red y selló el marcador. Gol agónico, descarga personal y una celebración que no pasó inadvertida.
El delantero levantó el dedo índice y lo llevó a la boca. Un gesto breve, directo, captado por todas las cámaras. En cosa de minutos, la imagen ya circulaba con lecturas cruzadas: para algunos fue un mensaje a la tribuna; para otros, una reacción caliente del momento. Lo concreto es que el foco se corrió del resultado al festejo.
⚽⚪⚫ ¡Para sellar el triunfo del Cacique!
— TNT Sports Chile (@TNTSportsCL) February 8, 2026
Tras un carrerón de Leandro Hernández, Javier Correa fue el encargado de anotar el 2-0 definitivo con el que #ColoColo derrotó a Everton en el #MatchdaySábado.
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🔥 Mandó a callar y generó ruido: lo que explicó Correa
Con el partido terminado y el debate instalado, Correa optó por dar la cara ante las críticas por su celebración. Desde su cuenta de Instagram publicó una historia para despejar dudas. “Si se malinterpretó mi festejo de gol, lo aclaro acá. No fue dirigido a la gente ni a nadie en especial”, escribió el atacante albo, buscando cerrar cualquier lectura en contra del hincha.
El mensaje fue breve, pero tuvo un segundo punto clave. “Pido disculpas si lo tomaron así. Un abrazo a todos y a seguir trabajando”, agregó Correa, en un tono que apuntó más a descomprimir que a profundizar la polémica. Eso sí, horas más tardes borró el posteo.
🧠 El contexto del gesto y el momento del delantero
Correa ha sido constantemente criticado por algo que ya colma la paciencia del hincha: la cantidad de goles perdidos. Durante el partido tuvo por lo menos tres situaciones claras y finalizó mal las jugadas mandando la pelota lejos del arco de González.
Es por eso que “se entiende” el festejo que desató la molestia en los hinchas del Cacique. Eso sí, el triunfo ante Everton calma un poco el enojo de los fanáticos y dejó sensaciones positivas en el plantel, aunque tanto los jugadores como el cuerpo técnico tienen claro que hay mucho por mejorar.