Colo Colo comenzó la pretemporada con una prioridad muy clara: ordenar la caja era tan urgente como reforzar el plantel. En un contexto económico ajustado y con balances que venían incomodando a Blanco y Negro, el mercado pasó a ser una herramienta clave para ganar oxígeno.

Cuando nuevamente se pensaba que no habría ventas esta temporada, el club activó negociaciones que venían trabajándose hace meses y el resultado fue inmediato. Dos jugadores titulares dejaron el Monumental y, con ellos, ingresó una cifra que modifica el escenario financiero y deportivo del Cacique de cara a lo que viene.

💰 Colo Colo hace caja y respira en el mercado

Las salidas de Vicente Pizarro y Alan Saldivia marcaron el punto de inflexión. Ambos futbolistas estaban en vitrina y su proyección internacional los convertía en activos atractivos para clubes del extranjero, algo que en Macul sabían aprovechar.

La estrategia fue clara: vender porcentajes relevantes, pero no desprenderse por completo de la propiedad deportiva. En el caso del volante formado en casa, su traspaso al fútbol argentino respondió a esa lógica, mientras que el defensor uruguayo siguió el mismo camino rumbo a Brasil.

Según información de El Deportivo de La Tercera, Colo Colo recibió cerca de 4 millones de dólares por ambas operaciones, un monto que permite aliviar las finanzas y enfrentar el año con menos presión sobre la billetera.

📊 Macul reordena prioridades tras las ventas

Con ese ingreso asegurado, Blanco y Negro gana margen para decidir con mayor calma el resto del mercado. La necesidad urgente de vender pierde fuerza y el club puede evaluar ofertas sin el apremio de cuadrar números a cualquier costo.

Este nuevo panorama también influye directamente en la planificación deportiva. Con parte del presupuesto asegurado, Colo Colo puede sostener piezas clave del plantel y apuntar a refuerzos más específicos, evitando decisiones apresuradas que terminen pasando la cuenta más adelante.