Una histórica situación se vivió este domingo en el fútbol de Venezuela, ya que los clubes Zulia y Caracas, quienes debían disputar su duelo válido por la fecha 7 del torneo local, se negaron a jugar pese a haber ingresado a la cancha, como protesta por el apagón generalizado que afecta a su país desde el pasado viernes.

La acción sorprendió a todos en el Estadio “José Encarnación Romero”, ya que tras la orden del árbitro central los 22 protagonistas se quedaron detenidos en su lugar, hecho que se prolongó por varios minutos, para que luego los futbolistas se acercaran a sus bancos de suplentes a esperar el final. Tras 50 minutos el juez decidió suspender el encuentro.

La previa ya había sido traumática para ambas escuadras, principalmente para los visitantes, quienes tuvieron una demora de cinco horas en el Aeropuerto Internacional La Chinita, debido al apagón, incomodidad que se extendió en el recinto deportivo de Zulia, en el que naturalmente no había luz ni agua en los camarines, aunque debían presentarse en la cancha para no recibir sanciones.

Tras la acción, la Federación Venezolana de Fútbol no se pronunció, aunque sí decidió suspender los compromisos entre Trujillanos y Estudiantes de Mérida, y el de Deportivo Lara frente a Estudiantes de Caracas.

Luego del suspendido partido, el delantero venezolano Fernanado Arestiguieta, quien actualmente milita en América de Cali, apoyó el hecho y destacó en sus redes sociales que “siento orgullo por todos los compañeros del Caracas y Zulia que hoy decidieron darle otra lección a una liga que muchas veces no sabemos ni qué quiere, ni a quién defiende”.