Federico Martorell conoce perfectamente las realidades de ambos lados de la cordillera. Tras integrar el cuerpo técnico de Francisco Meneghini en Universidad de Chile, Everton, O’Higgins y Defensa y Justicia, el entrenador entregó un crudo diagnóstico sobre el estado actual del balompié nacional.

En conversación con el portal En Cancha, Martorell abordó las notorias diferencias en la formación de talentos entre Chile y Argentina, dejando reflexiones que apuntan directamente a la falta de inversión de los clubes y a los precarios hábitos personales de los jóvenes que buscan llegar a Primera División.

¿Qué dijo Federico Martorell sobre la alimentación de los jugadores de la U?

Uno de los puntos más críticos de su diagnóstico apuntó a la falta de profesionalismo en el día a día. Para Martorell, el biotipo y el desarrollo físico de los talentos nacionales están directamente afectados por sus propias decisiones nutricionales.

“Yo creo que el tema de la alimentación en el futbolista todavía está al debe en Chile por un tema cultural, los chicos se alimentan muy mal”, lanzó sin filtros. Sus ejemplos fueron gráficos y apuntaron directamente a su paso por el Centro Deportivo Azul: “Nosotros lo veíamos en la Proyección de la U: se comían un completo al salir del entrenamiento, e incluso los mismos jugadores de Primera se comían un completo saliendo del entrenamiento”.

Esta falta de control nutricional se extiende a las concentraciones. “En un autoservicio buffet en Chile, un chico venía y se servía tres platos de comida. Nos pasó cuando íbamos a hoteles: los chicos se comían todo lo que les entrara en la panza porque no tienen esa cultura”, lamentó el entrenador.

¿Qué diferencias ve Martorell entre las inferiores de Chile y Argentina?

A pesar de destacar que en Chile se intenta jugar de forma más elaborada gracias a la herencia de la escuela bielsista, a la hora de comparar el ritmo y el roce competitivo, la ventaja trasandina es sideral. “En Argentina no hay tiempo para jugar; la pelota vuela todo el tiempo… en Chile hay más tiempo, los jugadores tienen más tiempo”, explicó.

Esta vorágine se traslada intacta a las divisiones juveniles. “Si ves los torneos de divisiones inferiores, son impresionantes… tienen una intensidad que parece un partido de Primera”. Esto choca con la realidad local, donde usar juveniles como oposición en los entrenamientos del primer equipo resulta casi inviable por la diferencia física. “Yo llegaba a llamar a la Sub-15 de O’Higgins o de la U y me traían niños… sería una estupidez llevar a un Sub-15 de sparring a Primera División para que haga de oposición, porque ya se descontextualiza totalmente el entrenamiento al ser niños tan chiquitos de contextura física”, detalló.

¿Por qué Argentina forma y exporta más jugadores que Chile?

Esta brecha competitiva se debe, en gran medida, a los recursos que se destinan a las series menores. “Allá hay mucha mejor captación: voy a una pensión acá en Argentina y son hoteles, los chicos tienen nutricionistas, psicólogos, tienen dónde dormir, es un lugar espectacular donde entrenan… invierten mucho dinero en formar a esos chicos”.

Martorell enfatiza que en Chile aún cuesta entender que la nutrición y los cuidados básicos protegen el patrimonio de la institución. “Hoy en día es difícil hacerle entender a un gerente deportivo que tiene que invertir en un nutricionista todos los días, darle desayuno y almuerzo… Te conviene invertir en ese jugador para tenerlo disponible”.

Finalmente, cerró apuntando al modelo de negocios que permite sostener este nivel de inversión al otro lado de la cordillera: “Argentina tiene ese círculo de que produce jugadores muy buenos, vende, y todo el tiempo está en esa regla. Chile debería hacer lo mismo, es la única manera en que se solvente solo”.