Cobreloa atraviesa un momento decisivo en la lucha por la Primera B, pero Mario Salas ya determinó que tendrá una baja fuera de la cancha que no cambiará para el tramo final del campeonato. El entrenador confirmó que Rivaldo Hernández continuará al margen del plantel, pese a que actualmente cuenta con autorización para disputar partidos.

La decisión llega antes del duelo pendiente que los loínos sostendrán este sábado ante Santiago Wanderers en el Estadio Zorros del Desierto. El cuadro minero marcha a dos puntos del líder y necesita sumar para acercarse a la cima, escenario que había vuelto a instalar el nombre del defensor entre las posibles alternativas del equipo.

¿Cuál es la postura de Mario Salas?

La llegada de Mario Salas abrió interrogantes respecto de varios jugadores que habían perdido protagonismo durante el ciclo anterior. Entre ellos apareció nuevamente Rivaldo Hernández, quien no disputa un encuentro oficial desde abril de 2024.

Sin embargo, el técnico despejó rápidamente esa posibilidad cuando fue consultado por el futbolista. “Es un tema cerrado en el club. No voy a enfocarme en eso”, afirmó Salas.

El entrenador sí destacó el potencial que alguna vez mostró el defensor durante su etapa en el primer equipo de Cobreloa. “Es un chico con muchas condiciones. Es un tema que lo traté al llegar. Pero a Rivaldo le están pasando muchas cosas personales”, explicó.

Hernández se ganó un espacio en el conjunto minero en 2022. En su etapa con el primer equipo alcanzó 35 partidos oficiales y dos asistencias, antes de quedar fuera de las convocatorias.

¿Qué pasa con Rivaldo Hernández?

El defensor jugó su último partido el 27 de abril de 2024. Posteriormente fue detenido y formalizado junto a otros ex cadetes de Cobreloa en una causa por una denuncia de violación grupal.

Su situación procesal no le impide actualmente ejercer actividad deportiva, ya que cuenta con autorización para jugar. Sin embargo, permanece bajo arresto domiciliario mientras el proceso continúa. Ese escenario explica la diferencia entre tener habilitación para competir y volver a estar disponible para Cobreloa. La institución ha optado por no utilizar al jugador, una determinación que ahora mantiene Mario Salas.

Salas fue enfático al referirse a lo que, a su juicio, debe resolver primero el futbolista. “Lo mejor es que cierre círculos, y uno de ellos son sus temas personales”, sostuvo. El entrenador cerró su análisis con otra definición sobre el escenario actual del defensor: “No hay vuelta atrás y esperemos que pueda cambiar en algún momento”.

Así, mientras Cobreloa se juega puntos importantes en la pelea por el liderato de Primera B, Rivaldo Hernández permanece fuera de los planes deportivos del primer equipo. Su autorización para jugar no ha significado un retorno a las convocatorias y Mario Salas ratificó que, por ahora, esa situación no cambiará.