El empate 2-2 entre Universidad Católica y Everton del pasado 14 de marzo se sigue jugando, pero ahora en los pasillos de Quilín. Lo que en la cancha fue un partidazo en el Claro Arena, hoy se transformó en una pesadilla administrativa para Cruzados. El club viñamarino no perdonó que se les prohibiera el ingreso a sus hinchas y presentó una denuncia formal ante el Tribunal de Disciplina de la ANFP que podría costarle una fortuna a la dirigencia de la franja.
En San Carlos de Apoquindo la noticia cayó como un balde de agua fría. Mientras el equipo de Daniel Garnero intenta aceitar las piezas para pelear el liderato, este lío reglamentario amenaza con golpear las arcas del club justo antes del debut en Copa Libertadores. Everton reclama que se pasó por alto el reglamento del Campeonato Nacional 2026 y no están dispuestos a dar el brazo a torcer, instalando una polémica que pone en duda cómo se manejarán los aforos para los próximos duelos de alta convocatoria.
¿Por qué Everton denunció a la Universidad Católica ante la ANFP?
La movida de los “Ruleteros” apunta directamente al incumplimiento del artículo que obliga a los locales a ceder el 5% del aforo a la hinchada visitante. Según consignó El Deportivo de La Tercera, la molestia en Viña del Mar es total porque ese sábado se jugaron 17.705 entradas solo para la UC, dejando a los fanáticos “Oro y Cielo” mirando el partido por televisión.
Si el Tribunal le da la razón a Everton, la UC se expone a una multa de 1.000 UF, algo así como 40 millones de pesos. Una cifra no menor para un club que está invirtiendo fuerte en su nuevo estadio. El técnico cruzado, Daniel Garnero, ya venía caliente por el rendimiento del equipo ese día: “Al hablar del juego, es difícil cuando planificas una cosa y en menos de 10 minutos pierdes por dos goles. Estuvimos imprecisos”, reconoció el estratega tras el empate.
La defensa de la U Católica ante la sorpresiva movida de Everton
En la precordillera la reacción fue de desconcierto absoluto. Según la versión que maneja la dirigencia de Cruzados, ellos habían avisado con tiempo que no recibirían visitas por motivos de seguridad. Es más, aseguran que desde Everton les dieron el “OK” inicialmente debido a los desmanes que ocurrieron en 2025 en Sausalito. Sin embargo, el reglamento es claro y no permite “acuerdos de palabra” para saltarse la cuota de público visitante.
Esta “sorpresa” en la UC se da en un momento donde el funcionamiento colectivo está bajo la lupa. Garnero fue autocrítico sobre lo que pasó en el Claro Arena: “Sabíamos que el rival podía salir rápido ante una pérdida, pero la perdíamos muy fácil. La verdad, el rival estuvo muy preciso. Es algo que ya nos venía pasando”, lanzó el DT, dejando ver que los problemas de la franja van más allá de los escritorios.
¿Cuándo vuelve a jugar la U Católica?
El calendario no da respiro y la UC tiene dos paradas bravas en el Claro Arena que ahora están bajo la lupa por el tema de los aforos. El jueves 2 de abril, los Cruzados recibirán a Palestino por la fecha 8, donde marchan cuartos con 11 puntos, a cuatro del puntero Colo Colo.
Pero el plato fuerte viene cinco días después. El estreno en fase de grupos de la Copa Libertadores 2026 será nada menos que ante Boca Juniors. Con la denuncia de Everton sobre la mesa, la dirigencia tendrá que hilar fino para cumplir con las exigencias de la Conmebol y la ANFP, evitando que el sueño internacional se vea empañado por nuevas multas o sanciones al recinto de Las Condes.
En resumen
- La denuncia: Everton acusa a la UC de no vender el 5% de aforo visitante.
- La multa: Los Cruzados arriesgan pagar cerca de 40 millones de pesos (1.000 UF).
- La defensa: La UC afirma que Everton había aceptado la medida por seguridad.
- Lo que viene: Palestino (2 de abril) y Boca Juniors (7 de abril) en el Claro Arena.
¿Te parece justo que Everton denuncie ahora tras supuestamente haber aceptado el aforo, o la UC debe pagar por saltarse el reglamento? Entra al debate y opina en AlAireLibre.cl.