Stephanie Vaquer recuperó el cinturón del Campeonato Mundial Femenino de la WWE en una hermosa velada en el Santander Arena De Santiago, en una lucha contra su archirrival Liv Morgan, donde estaba Becky Lynch de árbitra, la que estuvo a punto de aguar la fiesta, pero terminó sucumbiendo ante el poderío de la oriunda de San Fernando.
Vaquer se vio afectada por la ayuda que recibió Morgan por parte de JD McDonagh y Raquel Rodriguez, pero logró sobreponerse ante el aliento incesante del público chileno, que no se iba a mover del recinto ubicado en el Parque O’Higgins sin ver el cinturón en manos de su compatriota.
Becky Lynch fue la mejor aliada, ya que frenó una cuenta en dos en contera de Vaquer, permitiendo que más adelante retomara su condición de campeona del mundo después de 147 días.
Mejor entrada imposible: Stephanie Vaquer apareció como huasa
La primera gran sorpresa de Stephanie Vaquer en la noche fue su entrada: la chilena apareció en el arena vestida de huasa, lo que aumentó totalmente su aura en esta inolvidable jornada.
Nuestra compatriota ingresó al cuadrilátero con esa vestimenta en la previa de Fiestas Patrias y el público enloqueció, dándole sus primeros vítores.
Se escucharon varios “Ceacheí”, el grito de “Sí se puede”, el “Vamos Chilenos” y el “Olé, olé, olé, Vaquer, Vaquer”, generando mucha emoción en Stpehanie, quien semana a semana se enfrenta a multitudes, pero nunca lo había hecho en suelo nacional a este nivel.
Celebración con su familia y explosión del público chileno
Tras la cuenta de tres contra Liv Morgan, Stephanie Vaquer bajó del cuadrilátero a celebrar con su familia que estaba en el público, con una tremenda emoción que se materializó en lágrimas en sus ojos.
Después volvió al ring y levantó su cinturón ante la locura de las más de 15 mil personas que llegaron a apoyar la competencia de Vaquer, pero a raíz de esta toda la historia que partió en la Región de O’Higgins, pasó por Japón, México y hoy se mantiene vigente a lo grande en la empresa más grande de lucha libre en el mundo.