Jorge Garcés despidió a Reinaldo Sánchez con palabras de profundo cariño y repasó la relación que construyó con el fallecido presidente de Santiago Wanderers, con quien levantó el histórico título de Primera División en 2001.

En conversación con AlAireLibre.cl, el DT reconoció que ambos tenían personalidades fuertes, pero que justamente por eso lograron entenderse para hacer historia en Valparaíso.

La relación entre Jorge Garcés y Reinaldo Sánchez

“Nos juntamos en un momento dos caracteres bien duros, difíciles, fuertes, pero nos supimos entender para ser campeones, para llegar a la ANFP, yo a la Selección Chilena”, recordó el entrenador.

El técnico admitió que la noticia lo golpeó, aunque se queda con lo vivido junto al dirigente: “Me entristece mucho, pero quedamos con la conciencia y la tranquilidad de haber conocido a un gran empresario, a una persona que era muy especial”, expresó.

En esa línea, agregó que al conocerlo de cerca terminó queriéndolo y respetándolo, y que ambos se entregaron ese sentimiento tanto en privado como públicamente.

El acuerdo que marcó la era de Jorge Garcés en Wanderers

Uno de los puntos claves de la dupla fue la conversación que tuvieron apenas el DT llegó al Puerto.

“Cuando yo llegué dejamos las cosas claras de que cada uno iba a estar en su lugar y que se iba a respetar”, contó Garcés, quien destacó que el dirigente cumplió con ese pacto durante toda la etapa que compartieron.

Ese acuerdo no era menor, ya que significó un giro en la forma de trabajar del mandamás caturro: “Antes él contrataba solo a los jugadores, hacía incluso hasta los cambios en el partido, pero conmigo fue distinto”, reveló el estratega.

Con esa fórmula vinieron los resultados. El propio técnico recordó que, pese a que las posibilidades de subir se veían complicadas y el equipo no andaba bien, tuvieron la fortuna de lograr el ascenso, paso previo al gran objetivo.

El título de 2001 y el presente de Santiago Wanderers

En los tres años que trabajaron juntos, Garcés reconoce que hubo un par de roces, aunque los calificó como pequeñas cosas dentro de una relación que define como un matrimonio profesional.

El punto más alto llegó en 2001, cuando el Decano se coronó campeón de Primera División con un plantel que integraron Jaime Riveros, Silvio Fernández, Moisés Villarroel y Héctor Robles, entre otros.

El DT también se refirió al difícil presente del club, que lleva varias temporadas en la Primera B: “Desgraciadamente, Wanderers vivió posteriormente momentos muy difíciles”, lamentó, aunque remarcó que queda el reconocimiento de la gente por aquel campeonato.