La Federación de Fútbol de Chile todavía no respalda ni rechaza el polémico proyecto comercial presentado por Gianni Infantino. La propuesta promete multiplicar los recursos destinados al desarrollo del fútbol, pero también abriría parte del negocio de las competiciones de la FIFA a inversionistas privados.

Pablo Milad, presidente de la ANFP, recibió una carta de cinco páginas firmada por el mandamás del organismo mundial. En el documento se explican los beneficios económicos de FIFA Forward Enterprise, la sociedad que concentraría los derechos comerciales y la operación de torneos como la Copa del Mundo. En Quilín, sin embargo, quieren conocer la “letra chica” antes de emitir su voto.

¿Cuál es la postura de Chile ante el plan de Gianni Infantino?

Chile todavía no ha tomado una decisión y su posición actual es analizar el proyecto antes de comprometer su apoyo. La millonaria oferta genera interés, pero también dudas sobre el control de la nueva sociedad y las facultades que recibirían los inversionistas.

De acuerdo con información publicada por La Tercera, la Federación quiere saber cómo estará compuesto el directorio de la empresa, qué derechos tendrán los socios privados, qué atribuciones conservará la FIFA y cuáles serán las obligaciones que asumirán las asociaciones nacionales.

La posición chilena, por ahora, no representa un rechazo ni un respaldo. La determinación será tomada después de conocer los documentos pendientes y participar en las reuniones informativas contempladas durante el proceso.

La clave para Chile no está únicamente en los recursos ofrecidos. La Federación también deberá evaluar si los ingresos prometidos justifican respaldar una estructura comercial que comprometerá parte del negocio de la FIFA durante varios ciclos mundialistas.

¿Qué propone FIFA Forward Enterprise?

FIFA Forward Enterprise sería una nueva empresa controlada por la FIFA que administraría sus principales derechos comerciales y la operación de sus torneos.

La sociedad reuniría negocios como:

  • Derechos de televisión.
  • Patrocinios.
  • Licencias comerciales.
  • Venta de entradas.
  • Hospitalidad.
  • Organización operativa de los campeonatos.

El proyecto considera una valoración inicial de US$20.000 millones y la venta de participaciones minoritarias, sin poder de control, a inversionistas externos. Con esa operación, la FIFA espera recaudar hasta US$4.200 millones.

La participación privada podría alcanzar hasta un 20 por ciento de la nueva compañía. FIFA asegura que conservaría el control de la sociedad y la autoridad exclusiva sobre los reglamentos, calendarios, competiciones y decisiones deportivas.

Por eso, técnicamente no se vendería la Copa del Mundo completa ni el control deportivo del torneo. Lo que se abriría a inversionistas sería una participación en la empresa encargada de comercializar y organizar las competiciones de la FIFA.

¿Cuánto dinero podría recibir Chile?

Chile podría acceder a un máximo potencial de US$86 millones durante los próximos 12 años si el proyecto es aprobado y la Federación utiliza todos los mecanismos disponibles.

La propuesta se divide en cuatro bloques:

Período o programaMonto máximo
FIFA Fast Forward para proyectos especialesUS$20 millones
FIFA Forward 2027-2030US$20 millones
FIFA Forward 2031-2034US$22 millones
FIFA Forward 2035-2038US$24 millones
Total potencialUS$86 millones

El monto no corresponde a un pago único ni automático. Los primeros US$20 millones pertenecerían a un programa voluntario para financiar proyectos especiales, como estadios, centros de entrenamiento, selecciones nacionales, fútbol formativo y desarrollo femenino.

Los otros US$66 millones se distribuirían durante tres ciclos de cuatro años. La cifra aumentaría desde los US$8 millones que cada federación tiene presupuestados en el período 2023-2026 hasta US$20 millones para 2027-2030.

¿Qué dice la carta que recibió Pablo Milad?

La carta enviada a Pablo Milad presenta los beneficios económicos y establece que la decisión de apoyar el proyecto corresponde a cada federación.

El documento, de cinco páginas y firmado por Gianni Infantino, explica el mecanismo de financiamiento y anticipa el envío de nuevos antecedentes durante las próximas semanas. “La decisión de seguir o no adelante con esta propuesta depende exclusivamente de usted”, indica uno de los pasajes del escrito recibido en Quilín.

La comunicación también abre la posibilidad de realizar reuniones con ejecutivos de JP Morgan, entidad contratada para asesorar a la FIFA en el proceso de búsqueda de inversionistas.

JP Morgan no aparece como comprador de la nueva sociedad. Su función es asesorar la operación financiera y colaborar en la conformación de un grupo internacional de inversionistas. La empresa Thrive Eternal, fundada por Joshua Kushner, es señalada como la potencial líder de ese grupo.

¿Por qué Europa amenaza con boicotear el Mundial?

Las 55 federaciones pertenecientes a la UEFA votaron de manera unánime a favor de no participar en las competiciones FIFA mientras el proyecto continúe vigente.

La medida fue adoptada durante una reunión de emergencia y contempla tanto las próximas Copas del Mundo como el resto de los torneos organizados por el organismo mundial.

La UEFA cuestiona que una decisión de esta magnitud haya sido desarrollada sin una consulta previa amplia y considera que la entrada de inversionistas puede modificar para siempre las prioridades de las competiciones.

“No es de FIFA para vender”, había advertido inicialmente la confederación europea al conocer la propuesta.

Posteriormente, la UEFA confirmó que sus selecciones no competirán en torneos FIFA mientras el proyecto permanezca activo, salvo que sea completamente retirado y existan garantías vinculantes de que no volverá a plantearse una operación similar.

El boicot todavía no se ha materializado en una competencia, porque depende de que la FIFA insista y consiga aprobar la iniciativa. Sin embargo, la votación europea transformó una advertencia inicial en una decisión formal condicionada al futuro del proyecto.

¿Qué otras confederaciones rechazaron la propuesta?

La Concacaf y la Confederación Asiática también expresaron su rechazo al proceso impulsado por Gianni Infantino.

La Concacaf y sus 41 asociaciones cuestionaron la falta de transparencia, el breve plazo entregado para revisar el proyecto y la ausencia de una evaluación previa de los principales órganos de gobierno de la FIFA.

La Confederación Asiática también criticó no haber sido consultada antes de que la propuesta se hiciera pública. Su presidente, Sheikh Salman bin Ebrahim Al-Khalifa, calificó el procedimiento como “totalmente inaceptable”.

A diferencia de la UEFA, esas confederaciones no anunciaron un boicot a las competiciones. Su rechazo, sin embargo, reduce considerablemente el respaldo internacional que Infantino necesita para sacar adelante la nueva sociedad.

La Conmebol todavía no ha expresado públicamente una posición oficial como bloque. Esa falta de pronunciamiento deja a Chile y al resto de las federaciones sudamericanas frente a una decisión que, por ahora, deberán evaluar internamente.

¿Qué respondió la FIFA a las críticas?

La FIFA negó que esté intentando vender el fútbol o entregar el control de sus competiciones a inversionistas privados.

El organismo sostuvo que el proyecto sigue en una etapa de consulta y que no avanzará sin el respaldo mayoritario de sus 211 asociaciones y la aprobación del Consejo de la FIFA.

“Nadie está vendiendo el fútbol”, señaló la organización al responder a las críticas internacionales.

Infantino también definió la iniciativa como una “oportunidad, no una obligación” y aseguró que los recursos adicionales se utilizarán para construir mejores canchas, fortalecer selecciones nacionales y generar más oportunidades para el fútbol juvenil y femenino.

FIFA sostiene además que los inversionistas solo adquirirían participaciones minoritarias y no tendrían funciones operativas. La nueva sociedad seguiría siendo propiedad mayoritaria del organismo y no podría intervenir en decisiones deportivas ni reglamentarias.

¿Cuándo debe Chile definir su postura?

La Federación de Fútbol de Chile deberá pronunciarse antes del 19 de septiembre de 2026, fecha establecida para que las asociaciones comuniquen si respaldan el proyecto.

La aprobación requiere el apoyo de la mayoría de las 211 federaciones miembro. Posteriormente, también deberá superar la votación del Consejo de la FIFA, compuesto por 37 integrantes.

Durante las próximas semanas, Pablo Milad y la Federación deberán revisar los documentos adicionales, evaluar las implicancias legales y financieras y resolver si Chile está dispuesto a participar en el nuevo modelo.

La oferta de hasta US$86 millones representa una oportunidad económica difícil de ignorar. Pero el rechazo de Europa, Concacaf y Asia obliga a Quilín a mirar más allá de la cifra: la decisión también puede definir de qué lado quedará Chile en una de las mayores disputas políticas que ha enfrentado la FIFA en los últimos años.