La ida de los octavos de final de la Copa Chile entre Everton de Viña del Mar y Universidad de Chile debió ser suspendida debido a graves incidentes protagonizados por barristas azules. Desde el sector donde estaban apostados los fanáticos azules comenzaron a lanzar fuegos artificiales y bengalas, lo que obligó a suspender el compromiso.
Ahora una de las grandes interrogantes es qué pasará con los siete minutos que restaban para poner fin al encuentro, considerando que el partido de vuelta está previsto para este domingo. Desde la dirigencia ruletera adelantaron que solicitarán al directorio de la Federación de Fútbol de Chile que la revancha no se juegue y que sean ellos quienes avancen a los cuartos de final del certamen.
¿Qué dijeron en Everton tras los graves incidentes en la Copa Chile?
Tras la suspensión del encuentro fue Rodrigo Robles, gerente general de la escuadra de Viña del Mar quien tomó la palabra y explicó lo que ocurrió en el Estadio Sausalito. “Desde el sector ocupado por la hinchada de la Universidad de Chile se lanzaron bengalas de manera directa y deliberada, poniendo en riesgo a jugadores, árbitro, cuerpo técnico y, especialmente, a quienes se ubicaban en la tribuna, donde se encontraban hinchas de ambos clubes, familias y niños”, dijo de entrada.
“Se trata de un hecho inédito en el fútbol chileno, cuya clara intención fue provocar daño a las personas que asistieron pacíficamente a un encuentro deportivo. Este es un acto de violencia que debe ser erradicado del país”, agregó.
¿Qué pasará con la llave entre Everton y U de Chile?
Si bien aún no hay un veredicto por parte de la Federación de Fútbol de Chile sobre qué ocurrirá con la llave de octavos de final entre ruleteros y azules, Robles aseguró que además de presentar acciones legales, solicitarán avanzar a los cuartos de final porque consideran que no están las condiciones para jugar en el Estadio Nacional el próximo domingo.
“Como institución, Everton de Viña del Mar presentará una querella criminal contra todos quienes resulten responsables de estos actos vandálicos desarrollados en nuestro estadio”, dijo el directivo viñamarino.
“Asimismo, solicitaremos al directorio de la Federación de Fútbol de Chile que esta llave se dé por cerrada, ya que no están las condiciones mínimas de seguridad para nuestra hinchada, nuestros jugadores y nuestro staff para jugar el partido de vuelta en el Estadio Nacional”, sentenció.