Wilmar Roldán ya vivió de cerca una derrota de Boca Juniors: fue el árbitro que certificó su eliminación de la Copa Libertadores ante Universidad Católica. Ahora, la Conmebol lo puso de nuevo en el camino del club argentino. El colombiano dirigirá la revancha ante O’Higgins por los playoffs de la Copa Sudamericana, partido programado para el jueves 30 de julio en el Estadio El Teniente de Rancagua.

El desafío para O’Higgins es claro: viene de caer 1-0 en La Bombonera y necesita dar vuelta la serie jugando de local, algo que no depende del árbitro, pero que la prensa trasandina ya empezó a poner en duda.

¿Por qué preocupa a Boca la designación de Roldán?

La estadística que circula en Argentina no es menor: de los últimos cuatro golpes duros que sufrió el club en lo futbolístico, Roldán estuvo a cargo en tres de ellos. Ese antecedente disparó las alarmas apenas se conoció la resolución de la Conmebol, y varios medios coincidieron en el tono de preocupación.

El diario Olé lo resumió así: “La mala noticia que Boca recibió de Conmebol para la revancha con O’Higgins”. El motivo es reciente y pesa: Roldán fue el juez de la caída 1-0 ante Universidad Católica en La Bombonera, el resultado que sacó a Boca de la Copa Libertadores.

¿Qué historial tiene Roldán con Chile?

El juez colombiano no es un desconocido para nuestro fútbol. Si bien nunca ha dirigido al cuadro Celeste, Roldán estuvo al mando en la final de la Copa América 2015, la del primer título de La Roja, pero su relación posterior con la selección ha sido más bien conflictiva, con varios episodios cuestionados tanto en Eliminatorias como en ediciones más recientes del torneo continental.

El más recordado ocurrió en la Copa América 2024: Chile empató sin goles ante Canadá y quedó eliminada, en un partido donde Roldán expulsó a Gabriel Suazo sin mayor explicación, lo que motivó un reclamo formal de la Federación.