Eduardo Vargas no volvió a Universidad de Chile para ocupar un lugar simbólico en el plantel. En su primera rueda de prensa en el Centro Deportivo Azul, el delantero habló desde el presente y dejó una señal concreta sobre lo que puede ofrecer dentro de la cancha, lejos de etiquetas históricas.
A 14 años de su salida, la U recibe a un jugador distinto, con más recorrido y otra lectura del juego. Su regreso instala una discusión inmediata en el cuerpo técnico y en el camarín: cómo encajar a Vargas en un equipo que necesita peso ofensivo, pero también movilidad y asociación.
⚽ Eduardo Vargas y la posición que reordena el ataque de la U
El propio atacante se encargó de abrir el debate. Sin imponerse ni cerrarse a un solo rol, explicó cómo ha cambiado su forma de jugar: “Me estoy sintiendo muy bien físicamente. Antes jugaba más de ‘9’, pero ahora me gusta estar más suelto. En Audax jugué mucho de extremo. Estoy a disposición del entrenador”.
Ese rol viene acompañado de una postura clara sobre su lugar en el grupo y aseguró que “vengo mucho más maduro que antes. Solo quiero darle respeto y que me respeten, así va a salir todo bien. Es aportar experiencia, ayudar a los más jóvenes. Vengo a ayudar, formar un lindo ambiente que ya tienen. Mi objetivo es ser campeón de nuevo aquí”.
🔵 El reencuentro con la U y un ciclo que mira hacia adelante
Vargas también despejó cualquier ruido previo con la dirigencia y apuntó al respaldo interno: “Siempre he sentido el respaldo de la gente, estoy feliz de estar de vuelta. Estoy cumpliendo un sueño. Estoy feliz de encontrarme con Charles (Aránguiz) y Marcelo (Díaz), siempre hemos tenido buena relación. Me han recibido muy bien”.
Sobre su vínculo con el cuerpo técnico, fue directo: “Me explicó la forma en que él trabaja. Tuvimos esa charla, hay que apoyarlo en todo momento de la forma en que quiera jugar y los jugadores que quiera utilizar”.
Finalmente, dejó una definición que enmarca esta etapa: “No estoy pensando en retirarme, por eso me estoy cuidando, pero creo que la U va a ser mi último club”. En la U ya lo saben: la decisión no es dónde poner a Vargas, sino cómo aprovecharlo.