El fútbol volvió a marcar una página oscura en nuestro país, y es que durante el duelo de ida entre Everton y Universidad de Chile por los octavos de final de la Copa Chile 2026 tuvo que ser suspendido. A falta de 8’ minutos del término del compromiso, desde la afición de los azules se lanzaron fuegos artificiales, los cuales obligaron al juez del compromiso, Piero Maza, a detener el partido.
Tras diversos lanzamientos, que llegaron tanto a las gradas del Estadio Sausalito como al mismo terreno de juego que puso en riesgo a Maximiliano Guerrero, las autoridades de ambos equipos, junto a Carabineros, ANFP y comité de la Federación decidieron suspender el duelo. Posterior a los sucesos se generaron diversos comentarios, pero durante esta jornada hablaron los protagonistas, los barristas de la U denominados como “Quinta Región”, además de un comunicado de “Los de Abajo” desmarcandose del incidente.
Barristas azules se excusan por los incidentes
Mediante un comunicado divulgado en la red social X, la facción denominada como la Quinta Región explicó el por qué se realizó el lanzamiento de fuegos artificiales en el duelo ante Everton, defendiendo que su propósito era “organizar una fiesta”. Además, señalan que fue un “error de manipulación” los fuegos lanzados a lo largo del Estadio Sausalito, al indicar que no hubo intención de detener el partido en modo de protesta.
“Lamentamos los incidentes ocurridos en el Estadio Sausalito. Como cada año que la U visita nuestra región, nos encargamos de organizar una fiesta para recibir al club. Lamentablemente por un error de manipulación se vio afectada la continuidad del partido. Nuestra intención nunca fue detener el partido, realizar alguna protesta o dañar a algún asistente”, cerró el comunicado de los barristas azules que desencadenaron la suspensión del encuentro.
— CON LA U SIEMPRE! (@ConlaUSiempre_) September 25, 2026
Por su parte, “Los de Abajo” también emitieron un comunicado mediante sus redes sociales, donde se desligaron de la responsabilidad de los hechos sucedidos en Viña del Mar, al señalar que el lanzamiento de fuegos de artificios no fue concertada por ellos, además de que avisan que tomarán medidas para que situaciones similares no vuelvan a ocurrir.
“Lamentamos profundamente lo ocurrido en el Estadio Sausalito. Esta acción no fue concertada por nosotros, ni tampoco una acción de protesta. Comprendemos la rabia y frustración sobre las consecuencias que trajo, y tomaremos medidas necesarias para que esto no vuelva a ocurrir”, señaló la hinchada de Universidad de Chile dando a conocer que no fueron responsables del hecho que suspendió el encuentro.
Posterior a los hechos sucedidos durante la noche del pasado jueves 24 de septiembre en el Estadio Sausalito, la Delegación Presidencial de la Región Metropolitana tomó las primeras medidas para el choque de vuelta entre Universidad de Chile y Everton, al vetar a los 2.866 hinchas universitarios que asistieron a las inmediaciones de Viña del Mar en el duelo de ida, además de que se congele la venta de entradas para la revancha y se prohibió la asistencia de público visitante.