Vicente Pizarro debutó oficialmente con Rosario Central y el estreno no tuvo el resultado esperado. El volante chileno apareció desde el arranque en el Gigante de Arroyito, asumió un rol activo en el mediocampo y terminó envuelto en un cierre que cambió el clima del estadio y dejó una señal potente sobre el escenario que acaba de pisar.
Central parecía tener el partido bajo control, pero el final desordenó todo. Dos goles en el último tramo transformaron una noche tranquila en una derrota que golpeó al equipo y también a quienes recién comienzan su camino. Pizarro lo vivió desde adentro, durante los 90 minutos y no tuvo descanso, tal como suele pasar en el fútbol argentino cuando la exigencia no espera procesos ni adaptaciones.
⚽ El golpe que sacudió a Vicente Pizarro en Rosario Central
El ex Colo Colo se movió como volante mixto, pidió la pelota y trató de darle sentido a cada posesión. No se escondió ni en los momentos incómodos y sostuvo su posición incluso cuando el ritmo se volvió asfixiante. Hubo pasajes donde el partido lo superó desde lo físico, una constante para quienes debutan en una liga que empuja, presiona y no baja la intensidad.
Con el balón mostró rasgos conocidos. Pase corto limpio, buena lectura para ubicarse entre líneas y criterio para no rifar jugadas. No fue un debut brillante, pero sí de esos que permiten entender rápido dónde se está parado. Almirón lo dejó jugar todo el partido, una señal clara de confianza más allá del resultado.
🔍 Un inicio exigente y sin margen para adaptaciones largas
El calendario del fútbol argentino no tiene tregua. Rosario Central enfrenta un arranque pesado y Pizarro deberá responder en contextos similares: primero ante Racing el 28 de enero y posteriormente con River Plate el 1 de febrero.