El delantero argentino arribó al país en medio de un ambiente hostil para sellar su polémico traspaso a la Universidad de Chile. Sin embargo, su respuesta a las críticas llegó de forma virtual y silenciosa.
En una clara señal de compromiso con su nuevo club, el atacante realizó un “borrón y cuenta nueva” horas antes de ponerse bajo las órdenes de Francisco Meneghini.
📲 Lucero eliminó su pasado de sus redes sociales
La maniobra del “Gato” en Instagram fue drástica y no pasó desapercibida. Apenas pisó suelo chileno, Lucero eliminó las historias destacadas donde recopilaba los momentos vividos en su etapa en el Estadio Monumental e inició un barrido masivo en su perfil, archivando casi todas las fotografías de su feed en las que aparecía vistiendo la camiseta alba para borrar visualmente su vínculo con el archirrival.
El cambio en su cuenta fue radical en cuestión de horas. Hasta antes de su arribo, existían más de una decena de publicaciones relacionadas con el Cacique, pero al momento de concretar su llegada a la U, solo permanecían dos reels antiguos en su muro. Una depuración casi total que busca evitar conflictos con su nueva hinchada y marcar el inicio de una nueva era.
Pero el gesto fue más allá de las imágenes: para cerrar el círculo, el delantero dejó de seguir a la cuenta oficial de Colo Colo, cortando el último lazo que lo unía a la institución. Curiosamente, esta estrategia no es aislada, ya que replica exactamente lo hecho por Octavio Rivero, otro refuerzo azul con pasado en Macul, quien también optó por eliminar sus recuerdos y dar unfollow al cuadro popular en este mercado de fichajes.
✈️ ¿Cómo fue su tensa llegada y qué viene ahora?
La decisión de borrar su pasado virtual coincide con el recibimiento hostil que vivió en el aeropuerto a su llegada este lunes. El atacante fue increpado duramente por hinchas presentes en el terminal aéreo, quienes lo tildaron de “traicionero” por cruzar la vereda hacia el clásico rival, generando un momento de alta tensión antes de su firma.
Pese a los gritos y el ambiente enrarecido, el jugador mantuvo la calma frente a las cámaras y micrófonos. Lejos de entrar en polémicas verbales, se limitó a declarar escuetamente que estaba “contento” de volver a Chile, dejando en claro que su foco está puesto en lo deportivo y no en el ruido externo que ha generado su transferencia.
Ahora, con el “borrón y cuenta nueva” ya ejecutado en redes, los pasos a seguir son inmediatos. Lucero debe firmar su contrato para ponerse rápidamente a disposición del técnico Francisco Meneghini, quien espera integrarlo cuanto antes a los entrenamientos para que sus goles comiencen a hablar en la cancha y terminen de convencer a la hinchada azul.