En los pasillos del Centro Deportivo Azul comienzan a mirar con anticipación la próxima temporada. Universidad de Chile no ha tenido un año tranquilo y, salvo que ocurra un milagro en la recta final, el cuadro universitario sumará una nueva campaña sin poder alzar el título del Campeonato Nacional. En la directiva laica son conscientes que la paciencia de los hinchas comienza a agotarse, considerando que el 2027 no será un año cualquiera: la institución celebrará su esperado centenario y se cumplirán diez años desde su última consagración en la Primera División.
Ante este hito histórico, desde Azul Azul buscan armar un equipo competitivo para terminar con la extensa sequía de títulos. Sin embargo, la planificación del próximo mercado de pases estará marcada por un factor decisivo. Según reveló el periodista de TNT Sports, Marcelo Díaz, la política de fichajes de la U dependerá directamente de la posición final del equipo en la tabla, pero con un obstáculo determinante: no se sumarán más de cuatro refuerzos.
Las ataduras de la U de Chile para renovar el plantel
El principal dolor de cabeza para la gerencia deportiva liderada por Manuel Mayo radica en la conformación del actual plantel. La gran cantidad de futbolistas que cuentan con contrato vigente para el próximo año reduce de manera drástica los cupos para nuevas incorporaciones.
En el caso de referentes como Charles Aránguiz y Eduardo Vargas, si bien sus vínculos finalizan al cierre del presente torneo, sus contratos contemplan cláusulas de renovación automática. Nicolás Ramírez, en tanto, tampoco tendría inconvenientes para asegurar su continuidad en la institución.
Hasta el momento, las únicas salidas confirmadas de cara al próximo año son la partida de Marcelo Díaz, quien anunció su retiro del profesionalismo a fin de año, y la del portero Cristopher Toselli, quien no extenderá su estadía en el Romántico Viajero.
Fernando Gago deberá evaluar los refuerzos con pinzas
Con la partida confirmada de Cristopher Toselli, la portería será una prioridad para la dirigencia. Sin embargo, al destinar uno de los cupos a un nuevo guardameta, el margen para el Fernando Gago se reduce radicalmente a solo dos o tres contrataciones para potenciar el resto de las líneas.
En ese contexto, el técnico trasandino deberá evaluar con con pinzas las posiciones a reforzar. De no concretarse salidas imprevistas que liberen cupos, el panorama para armar la versión 2027 no se vislumbra muy auspicioso para el cuerpo técnico.
A todo este rompecabezas se suma la incertidumbre económica y deportiva de fin de año. En Azul Azul aguardan expectantes el desenlace del torneo, entendiendo que el presupuesto cambiará dependiendo de si la U logra sellar su boleto directo a la fase de grupos de la Copa Libertadores o debe conformarse únicamente con disputar la Copa Sudamericana.