Universidad de Chile vuelve a revivir uno de sus momentos más complejos a nivel institucional. Mientras el equipo de Fernando Gago busca refuerzos para la segunda rueda, en las oficinas de Azul Azul se anticipa un terremoto que podría sacudir toda la cúpula directiva, incluyendo a la presidenta Cecilia Pérez, quien asumió el cargo apenas en abril.
La detonación sería la formalización de Michael Clark, ex mandamás de la concesionaria, programada para este jueves 30 de julio en el Cuarto Juzgado de Garantía de Santiago. Según información de ADN Radio, Clark evaluaría una maniobra financiera para atenuar las eventuales medidas cautelares que se dicten en esa audiencia: revocar la compra de las acciones que adquirió a la sociedad Antumalal y trasladarlas de vuelta a Tactical Sports, ligada a Sartor Leasing. Una operación que, si se concreta, tendría consecuencias directas en la gobernanza del club.
La maniobra financiera de Clark que pondría en riesgo el directorio de Azul Azul
El paquete accionario que controla Clark está actualmente embargado por la justicia, lo que imposibilita cualquier traspaso sin antes levantar esa medida. Para hacerlo, Sartor Leasing debería desembolsar cerca de 8 millones de dólares, una cifra de la que todavía no se sabe cómo ni de dónde se obtendría.
Si el dinero apareciera y el movimiento se ejecutara, Antumalal transferiría las acciones a Tactical Sports, pero el impacto en la U sería total: todo el bloque vinculado a Clark tendría que dejar sus asientos en el directorio.
Los directores que saldrían de Azul Azul si se concreta el movimiento
Además de Cecilia Pérez, que llevaría apenas tres meses en el cargo al momento de una eventual salida, también dejarían el directorio Cristian Aubert, Miguel Berr, Aldo Marín, Pablo Silva, Francisco Aylwin y Roberto Nahum, todos pertenecientes al bloque de Clark. Se trata de una renovación total de la cúpula directiva que dejaría a Azul Azul en una situación de incertidumbre institucional inédita.
Cabe precisar que todo lo anterior está condicionado a que la maniobra financiera se concrete, lo que a su vez depende de que se levante el embargo judicial sobre las acciones. Por ahora, son hipótesis que dependen de lo que ocurra en la audiencia de este jueves y de los movimientos que Clark y su entorno decidan ejecutar a partir de ese momento.
Clark enfrenta los cargos de estafa, administración desleal, entrega de información falsa al mercado, lavado de activos y fraude a la OPA, entre otros, todos en calidad de imputado y sin responsabilidades penales establecidas.