Un mes después de los violentos incidentes que marcaron el final de la Copa del Mundo, la FIFA emitió sus sanciones. La Comisión Disciplinaria del organismo determinó los castigos para los protagonistas de la pelea entre jugadores de Argentina y España tras la definición del título en New Jersey.

Leandro Paredes, el más comprometido en los incidentes, recibió diez partidos de suspensión. Le siguen Nahuel Molina con siete, quien golpeó a Rodri sin mediar provocación aparente, y Thiago Almada con un partido, por sujetar a Gavi mientras Paredes le pegaba.

Las sanciones para cada uno de los involucrados

Roberto Ayala, integrante del cuerpo técnico y exfutbolista, fue castigado con tres partidos por un puñetazo que soltó contra Dani Olmo, además de un incidente adicional con Eric García. Del lado español, Gavi fue el único sancionado, con un partido, tras el empujón que le propinó a Eric García y por recibir a su vez un golpe de Paredes.

A las suspensiones se sumaron fuertes multas económicas: 77 mil euros para Paredes y Molina, y 25 mil euros para Almada, Ayala y Gavi. Producto de su sanción, el volante del Barcelona no podrá jugar ante Inglaterra en Wembley el 26 de septiembre, por la Nations League.

El castigo adicional a la AFA

Según el artículo 69 del Código Disciplinario de la FIFA, las suspensiones por partidos se trasladan a los próximos compromisos de las respectivas selecciones, por lo que ninguno de los tres jugadores argentinos podrá ser convocado durante ese período.

La Asociación del Fútbol Argentino también recibió su propio castigo: una multa de 275 mil euros por distintos incidentes ocurridos durante el torneo, además de la obligación de jugar sus dos próximos partidos de local con aforo reducido al 50%. Como antecedente más cercano a nivel de selecciones está el mordisco de Luis Suárez a Giorgio Chiellini en el Mundial 2014, que le costó al uruguayo nueve partidos de sanción y una multa superior a los 80 mil euros.