Rangers acumula tres puntos en 15 partidos de la Primera B y tiene un rendimiento del 6,6%: la peor marca del fútbol profesional en todo el continente americano durante 2026. El equipo de Talca cerró la primera rueda como colista absoluto del certamen y sin una sola señal de recuperación a la vista.

Una revisión de los torneos de primera y segunda categoría en todos los países del continente, desde Canadá hasta Tierra del Fuego, realizada por En Cancha, confirma que ningún equipo profesional rinde menos que los rojinegros en lo que va del año. El dato convierte a Rangers en el mal ejemplo más extremo del fútbol americano en este momento.

¿Qué equipos se acercan al rendimiento de Rangers?

Varios clubes atraviesan temporadas catastróficas en 2026, pero todos superan a Rangers cuando se calcula el porcentaje real de puntos obtenidos. América Mineiro, que en 2023 llegó a eliminar a Colo Colo de la Copa Sudamericana, está al borde del descenso a la Serie C del Brasileirao: suma 3 puntos en 11 fechas, un 9% de rendimiento. Más que Rangers, aunque el margen sea pequeño.

El Nacional de Quito, uno de los grandes del fútbol ecuatoriano, fue descendido administrativamente a la segunda categoría por deudas y actualmente figura en el último lugar de su grupo sin puntos en la tabla. La salvedad es relevante: el club fue castigado con nueve unidades de resta. En los hechos, El Nacional ha igualado tres veces en 13 partidos, lo que eleva su rendimiento real al 7,6%. Trujillanos, de la primera división venezolana, cierra el grupo con cuatro puntos en 13 fechas y un 10,2%. Rangers está por debajo de todos.

¿Qué antecedente existe en Chile para una campaña así?

El espejo más cercano en el fútbol chileno es el Santiago Wanderers de 2021. Aquel equipo, que pasó por cuatro entrenadores en una sola temporada, llegó a la fecha 15 con un solo punto. Ronald Fuentes, Víctor Rivero, Emiliano Astorga y Jorge Garcés desfilaron por el banco sin encontrar solución. El primer triunfo llegó recién en la jornada 20, pero el descenso ya era inevitable.

El paralelo es inquietante para Talca: Los Piducanos tiene los mismos tres puntos que aquel Wanderers a estas alturas del torneo, aunque con dos unidades más. El problema es que el club talquino jamás ha jugado en Segunda División. No hay precedente histórico y la presión social en la ciudad es cada día más intensa.

La relación entre el plantel y la hinchada está fracturada y las soluciones no aparecen. Terminar la primera rueda sin revertir la tendencia no es solo una mala racha: es una cuenta regresiva hacia un territorio desconocido.