La primera rueda de la Primera B llegó a su fin, pero la tabla de posiciones está muy lejos de ser definitiva. Las alarmas de una nueva crisis administrativa y deportiva se encendieron de golpe, ya que Curicó Unido quedó expuesto a un severo castigo por parte del Tribunal de Disciplina de la ANFP. Una insólita equivocación dirigencial en los escritorios tiene al cuadro “tortero” arriesgando una dolorosa resta de unidades, una noticia que indigna a sus hinchas, quienes ven cómo el equipo podría sufrir castigos por secretaría por tercer año consecutivo.
¿Por qué Curicó Unido perdería puntos en la Primera B?
Las bases del campeonato de Ascenso son sumamente estrictas: al finalizar la primera rueda (15 fechas), cada club tiene la obligación de sumar al menos 945 minutos de juego con futbolistas juveniles (Sub 21) en cancha. Sin embargo, tras el cierre de los registros de la ANFP, el elenco de la Región del Maule contabilizó apenas 909 minutos.
¿Cómo se originó esta falta? Según destapó el medio local VLN Radio, todo nació por una mala interpretación matemática del reglamento por parte de la dirigencia albirroja. La gerencia deportiva asumió que, al tener a dos juveniles convocados a la Selección Nacional Sub 17 (Lucas López y Diego Avendaño), la institución recibiría una bonificación de 45 minutos por cada uno, sumando 90 minutos de gracia por partido.
Sin embargo, el Artículo 31 de las bases sepulta esa teoría y aclara la regla de forma explícita: “En caso que uno o más de los jugadores (…) fueren citados a una Selección Nacional Chilena, no pudiendo participar por su club, se contabilizarán igualmente como disputados por tales jugadores 45 minutos en total en dicho partido”. Es decir, el tope máximo de abono es de 45 minutos por encuentro, independientemente de si el club aporta uno, dos o más jugadores a La Roja.
¿Qué dice el presidente de Curicó Unido sobre el castigo de la ANFP?
De concretarse la inminente denuncia de oficio, el equipo dirigido por Damián Muñoz perderá tres puntos vitales, bajando en la tabla de posiciones (actualmente marchan duodécimos con 18 unidades) y complicando sus opciones de alejarse del fondo.
Ante la gravedad de los hechos, el presidente de la institución, Julio Ode, no tuvo más remedio que salir a dar la cara y reconocer el papelón dirigencial, aunque adelantó que intentarán una última movida legal.
“Es obvio que hemos tenido una negligencia”, confesó tajantemente el mandamás curicano. No obstante, advirtió que no se rendirán sin pelear: “Tenemos la esperanza de poder subsanarla y validar esos puntos. Para eso tenemos un certificado médico de una lesión de Diego Avendaño, y con eso, junto a otros antecedentes, ir al tribunal y defendernos”, cerró, aferrándose a un milagro reglamentario para evitar un nuevo bochorno en los escritorios.