Colo Colo necesita un centrodelantero para completar el rompecabezas del 2026. Con Javier Correa como referencia y un plantel en construcción, la dirigencia entiende que el gol es una urgencia, no un lujo. En ese escenario, un nombre comenzó a ganar fuerza en las últimas semanas y a instalarse en la interna alba.
Carlos Lucumí, delantero colombiano de 25 años, aparece en la carpeta de Blanco y Negro como una alternativa que mezcla potencia, edad y proyección. Sin embargo, cuando el interés empezó a tomar forma, también surgió una señal de alerta que hoy marca el pulso de la negociación.
⚠️ Carlos Lucumí y el punto que incomoda a Colo Colo
El problema no pasa por lo futbolístico. Lucumí gusta, calza en el perfil y responde a la necesidad concreta del puesto. La dificultad está en la forma, puesto que desde Alianza Valledupar han sido claros: el atacante solo sale mediante una venta y bajo condiciones económicas que satisfagan tanto al club como al jugador.
Esa postura choca directamente con la línea que ha seguido Colo Colo en este mercado, donde la prioridad ha sido incorporar refuerzos a préstamo, idealmente con opción de compra. Es una diferencia estructural que, por ahora, mantiene el caso en pausa y obliga a evaluar hasta dónde está dispuesto a ceder cada lado.
Según información publicada por DaleAlbo, en Colombia no existe margen para fórmulas intermedias. O hay transferencia, o no hay negociación. Un escenario complejo para un club que busca ajustar costos sin resignar competitividad.
🔍 Otras cartas y una semana que puede ser decisiva
Mientras el nombre de Lucumí se enfría, en Macul no se quedan quietos. La lista incluye alternativas nacionales y extranjeras, con perfiles distintos pero un mismo objetivo: sumar un “9” que llegue a competir de inmediato. Damián Pizarro y Maximiliano Romero siguen siendo opciones en análisis, aunque el margen se reduce a medida que avanza enero.
La próxima reunión de Blanco y Negro este lunes 12 de enero será clave para definir el camino. Colo Colo necesita resolver rápido si estira la cuerda por Lucumí o si gira definitivamente hacia otro nombre.