El clásico más importante del norte chico tendrá tribunas incompletas. La Delegación Presidencial Regional de Coquimbo confirmó que el duelo entre Deportes La Serena y Coquimbo Unido se disputará con un máximo de 8.000 personas y exclusivamente con público local.

La determinación cambia el escenario habitual de este partido. No habrá hinchas visitantes en La Portada, una decisión adoptada tras las evaluaciones de seguridad realizadas junto a las instituciones correspondientes.

El choque está programado para este sábado 14 de febrero a las 12:00 horas y aparece temprano en el calendario, en la tercera fecha del campeonato. Pero el foco ya no está solo en lo deportivo: el clásico se jugará bajo un marco restringido.

🚫 Clásico La Serena–Coquimbo: 8 mil personas y solo público local

La autorización oficial establece un aforo máximo de 8 mil asistentes y elimina por completo la presencia de la hinchada visitante. En términos prácticos, Coquimbo Unido no contará con respaldo en las tribunas serenenses.

La medida busca reducir riesgos en uno de los encuentros de mayor convocatoria en la región. Sin embargo, también modifica el ambiente habitual del clásico, históricamente marcado por estadios llenos y presión cruzada.

El antecedente inmediato favorece a los aurinegros. El 22 de noviembre de 2025, Coquimbo Unido venció 2-1 a Deportes La Serena en el Estadio Francisco Sánchez Rumoroso y consolidó su dominio reciente, en un año que terminó con el título del Campeonato Nacional 2025.

📊 El historial que presiona a La Serena

Los números también inclinan la balanza. En 128 partidos oficiales, Coquimbo Unido suma 49 triunfos, frente a 32 de Deportes La Serena y 47 empates.

Además, los equipos llegan con sensaciones distintas. Coquimbo viene de imponerse 3-1 ante Palestino, mientras que La Serena cayó ante O’Higgins en los minutos finales. Con estadio limitado y sin visita, el clásico arranca condicionado. Eso sí no habrá margen para fallar: el que pierda no solo cederá terreno en la tabla, también quedará expuesto en una rivalidad que no perdona.