Octavio Rivero vuelve a estar bajo observación médica en Universidad de Chile. La sinovitis que hoy afecta su rodilla no es considerada grave, pero en su caso el contexto cambia la lectura. No es una molestia aislada, es una zona que ha condicionado distintos momentos de su carrera, incluso en el extranjero.
La kinesióloga Pamela Loyola explica el diagnóstico actual: “La sinovitis de rodilla es una inflamación de la membrana sinovial, que recubre la articulación y produce líquido para lubricar y nutrir las estructuras. Cuando esta membrana se inflama, aumenta la producción de líquido, causando un derrame articular, aumento de la presión, dolor y limitaciones funcionales como disminución de fuerza y rango de movimiento“.
Qué es la sinovitis que hoy afecta a Rivero
No se trata de una rotura estructural, pero sí puede impactar en su rendimiento. “Las acciones repetitivas de un delantero, como acelerar, desacelerar, pivotear y saltar, generan fuerzas compresivas y rotacionales en la rodilla. Estas fuerzas irritan la membrana sinovial, provocando sinovitis. Es difícil tratar esta condición debido a la naturaleza repetitiva del trabajo del futbolista, que se basa precisamente en estas sobrecargas“.
La profesional agregó que los signos clínicos de la lesión del charrúa “incluyen aumento de volumen, dolor, rigidez articular, disminución del rango de movimiento y pérdida de potencia y control neuromuscular. Estos síntomas afectan el rendimiento del deportista, generando sobrecarga y alteraciones biomecánicas que pueden llevar a lesiones repetitivas o riesgos elevados“.
El riesgo de recaída que inquieta a la U
El mayor temor no es solo la inflamación actual, sino lo que puede desencadenar. Y es que Pamela Loyola asegura que “el dolor lleva a compensaciones, alterando el patrón biomecánico del deportista. Estas compensaciones pueden derivar en lesiones secundarias como sobrecargas, tendinopatías o lesiones musculares”.
En un calendario exigente, la advertencia es clara: “La condición puede impactar negativamente el rendimiento deportivo. El entrenamiento diario intensivo y la falta de descanso pueden llevar a la cronificación o recurrencia de la patología“.
Por eso en la U el análisis no pasa únicamente por su regreso, sino por la capacidad de Rivero para sostener intensidad y potencia sin que la rodilla vuelva a limitarlo en momentos clave.
El largo recorrido de lesiones desde Colo Colo a Barcelona
En enero de 2018, cuando defendía a Colo Colo, Rivero sufrió una rotura de meniscos en la rodilla izquierda que lo dejó dos meses fuera de las canchas. Años después, en septiembre de 2021 y vistiendo la camiseta de Unión La Calera, se cortó los ligamentos de la rodilla derecha, lesión que incluso obligó a desinscribirlo del torneo cuando Paqui también era su entrenador. La historia se repitió en noviembre de 2022, cuando defendiendo a Unión Española en un compromiso ante la U, volvió a romperse los ligamentos de esa misma rodilla derecha.
Posterior a su paso en Chile, en su etapa en el Barcelona de Ecuador, también enfrentó problemas en la rodilla: debió viajar a Uruguay para tratar la sinovitis y permaneció 43 días fuera. Un antecedente que refuerza que el cuadro actual no es un hecho aislado, sino parte de una articulación que ya ha condicionado varios capítulos de su carrera.
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