Mientras Argentina regresaba a casa como subcampeón del mundo, el presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, vivía una escena que nadie esperaba en el Aeropuerto JFK de Nueva York. Antes de abordar el vuelo chárter de vuelta a Buenos Aires, agentes del FBI lo interceptaron, le pidieron sus teléfonos celulares y otros dispositivos electrónicos, y no se los devolvieron. El vuelo AR 1971 de Aerolíneas Argentinas se retrasó más de dos horas. El escándalo más grande del fútbol argentino acaba de subir de nivel.

El operativo no se limitó a Tapia. La incautación alcanzó también a otros dirigentes de la delegación: Luciano Nakis, colaborador cercano del presidente de la AFA, Fernando Isla Casares y Jorge Miadosqui. Celulares, computadoras y otros dispositivos quedaron en manos de la justicia federal estadounidense. Nadie de la comitiva se fue con sus aparatos intactos.

La investigación del FBI que venía creciendo durante el Mundial

Durante el propio Mundial, mientras Tapia celebraba los avances de la Albiceleste, fiscales federales del Departamento de Justicia ya estaban tomando testimonios y reconstruyendo la estructura financiera de la AFA en Estados Unidos.

El foco de la investigación es TourProdEnter LLC, una empresa registrada en Florida vinculada al productor Javier Faroni, que operó como agente exclusivo de la AFA para contratos de patrocinio, amistosos y derechos de televisión, canalizando cientos de millones de dólares. Los fiscales Patrick Gushue, Christopher Ting y Michael Berger buscan determinar si esas operaciones constituyen lavado de activos o fraude bancario bajo jurisdicción estadounidense.

Las citaciones que complican aún más a Tapia

Tapia deberá presentarse a declarar el 30 de julio ante la Corte del Distrito Sur de Florida. En la misma causa también fueron citados el tesorero de la AFA, Pablo Toviggino, el empresario Javier Faroni y Diego Lucero. Previamente, el empresario Guillermo Tofoni, quien había denunciado a Tapia y Toviggino por presunta defraudación, ya había declarado durante más de dos horas ante los investigadores en Miami, aportando documentación sobre el esquema comercial de la entidad.

Lo que viene para Chiqui Tapia y la AFA

La incautación de dispositivos marca una escalada decisiva en la investigación, porque los mensajes, correos y comunicaciones que quedaron en manos del FBI podrían ser la llave para avanzar en la causa.

Cabe precisar que por ahora no existen cargos formales presentados contra ninguno de los mencionados y se trata de una investigación en curso. Tapia había dicho en enero que enfrentaba el proceso “tranquilo” y asegurando no estar imputado.