El estreno de temporada dejó tareas abiertas en Universidad de Chile. El equipo mostró control del balón en varios pasajes del partido ante Audax Italiano, pero no logró traducir ese dominio en ocasiones claras de gol.
Ese rendimiento llevó al técnico Francisco Meneghini a revisar el comportamiento ofensivo del equipo. El análisis del cuerpo técnico apuntó a una carencia específica que, según su visión, podía resolverse con una incorporación puntual.
⚽ La U descartó el refuerzo que pidió Meneghini
El entrenador propuso sumar un extremo para ampliar los recursos ofensivos. La evaluación técnica detectó que el equipo pierde sorpresa cuando enfrenta defensas cerradas y carece de futbolistas con desborde constante por las bandas.
La solicitud se centró en el perfil del jugador, pero la respuesta desde la dirigencia fue cerrar esa posibilidad. La gerencia deportiva liderada por Manuel Mayo, sostuvo que el plantel quedó conformado según la planificación trabajada durante el mercado de pases.
El propio Mayo había adelantado ese escenario días antes. “No quiero asegurarlo porque pueden pasar situaciones. Estamos atentos, la secretaría no para en todo el año, pero ya están incorporados todos los jugadores que definimos con el cuerpo técnico”, afirmó.
📌 Decisión que traslada la responsabilidad al plantel
La postura del club no generó conflictos entre las partes, pero sí marcó el escenario deportivo para el resto del semestre. La dirigencia considera que el equipo cuenta con alternativas suficientes para responder a las exigencias competitivas.
Dentro del análisis futbolístico, la principal preocupación pasa por la generación de juego en los últimos metros. El cuerpo técnico trabaja en mejorar los circuitos ofensivos y aumentar la presencia en el área rival, aspectos que no lograron consolidarse en el debut.
Mientras el compromiso frente a Huachipato sigue pendiente de confirmación, el desafío de Meneghini será potenciar el rendimiento ofensivo utilizando las piezas disponibles.