La previa del Mundial 2026 ha traído consigo varias situaciones cuestionables por las políticas migratorias de uno de los países anfitriones. Estados Unidos mantuvo al mejor árbitro masculino de África durante 11 horas en una celda de detención respondiendo preguntas, y no solo eso. Omar Artan de 33 años, además fue deportado a su natal Somalia, sin pisar siquiera una cancha del torneo para el que, por primera vez, un juez de su país estaba designado.
El episodio expone decisiones “estrictas” de parte de autoridades del gobierno de Donald Trump, pero no hacen más que desnudar un sinfín de políticas xenófobas y racistas de la administración del presidente republicano.
¿Qué le hicieron a Omar Artan en EEUU?
El propio juez detalló el procedimiento: 11 horas de entrevista mientras permanecía en una celda de detención, para luego ser devuelto a Turquía sin explicación pública de las autoridades. “Tenía los documentos y el visado correctos. Estoy realmente decepcionado. Creo que tienen un problema con mi país”, acusó el somalí en entrevista con The New York Times.
El golpe es doble porque su carrera apuntaba justamente a este momento: “Estoy muy, muy decepcionado. Solo soy un árbitro intentando cumplir el sueño más grande de mi carrera: estar en una Copa del Mundo”, lamentó Artan, quien porta la insignia FIFA desde 2018 y construyó su prestigio dirigiendo en las Eliminatorias de la CAF, la Copa Africana de Naciones y la Liga de Campeones del continente.
¿Qué dijo la FIFA del caso Artan?
El ente rector, como en todas las situaciones incómodas que se han vivido en la previa, decidió no confrontar a Estados Unidos y desmarcarse de la polémica: “La FIFA puede confirmar que el árbitro Omar Abdulkadir Artan no podrá entrenar ni arbitrar en el Mundial de la FIFA 2026 después de que se le negara la entrada de Estados Unidos”.
Y remató: “La FIFA no está vinculada a los procesos migratorios del país anfitrión, incluyendo la adjudicación de visas, y ha sido informada por las autoridades que el estatus del señor Artan no se cambiará en este momento”.
La defensa llegó desde el gobierno somalí. Ciise Aden Abshir, alto asesor del Ministerio de Juventud y Deportes de Somalia, sostuvo ante AFP que Artan “figura entre los árbitros más respetados de África y (…) negarle la entrada a Estados Unidos e impedirle arbitrar (…) perjudica no solo a su persona, sino que también socava el compromiso del fútbol con la equidad, el mérito y el espíritu de fair play”.