Universidad Católica tiene en carpeta a uno de los defensores chilenos con mayor trayectoria en Europa para el mercado invernal. Guillermo Maripan de 32 años quedó libre luego de que su contrato con el Torino llegara a su fin en junio, y el elenco precordillerano ya inició los sondeos para intentar repatriar al jugador. La complicación: no serán los únicos en la carrera.
El DT cruzado, Daniel Garnero, lo reconoció sin rodeos en conferencia de prensa: “Estoy muy conforme con el plantel, aunque tenemos bajas de hace un tiempo. Estaría bueno empezar a conversar para ver si realmente podemos reforzarnos, no queremos traer a nadie por traer”.
¿Por qué es tan difícil cerrar este fichaje?
La UC enfrenta al menos dos obstáculos concretos. El primero es la competencia internacional: según información de ADN Deportes, desde Brasil señalan que el nombre del defensor fue ofrecido al Inter de Porto Alegre, mientras que el Olympiakos de Grecia también lo tiene en la mira para reforzarse de cara a su apuesta por entrar a la Champions League. Ambas opciones representan proyectos de mayor envergadura deportiva y económica que el fútbol chileno.
El segundo freno es estructural: la Universidad Católica tiene completos sus cupos de extranjero, lo que limita la búsqueda exclusivamente a futbolistas con pasaporte chileno. El defensor deberá evaluar si un retorno al Campeonato Nacional encaja con sus expectativas a esta altura de su carrera.
¿Qué otros refuerzos busca la UC?
El zaguero no es el único nombre en la agenda cruzada. En la defensa, Paulo Díaz también apareció como alternativa, aunque el central ya habría rechazado la propuesta del club. En mediocampo, la UC tiene los ojos puestos en Williams Alarcón, volante que ha sumado apenas seis partidos en lo que va del año con Boca Juniors y cuya continuidad en Argentina está en entredicho.
Más allá de los nombres, el escenario de fichajes en San Carlos de Apoquindo sigue condicionado a la ecuación financiera. El club necesita reforzar la zaga, pero moverse en el mercado implica afinar los recursos con precisión. El propio Garnero lo dejó en claro: no habrá incorporaciones por cumplir.