Colo Colo resolvió una necesidad deportiva y, en el mismo movimiento, activó un problema fuera de la cancha. La determinación de no avanzar por el regreso de Damián Pizarro no solo cerró una puerta para el delantero, sino que dejó una señal incómoda hacia el representante más influyente del fútbol chileno.

El atacante, tras un paso sin continuidad en Europa, veía en Macul una opción concreta para volver a competir con regularidad. El escenario parecía alineado, pero la directiva alba optó por otro nombre para reforzar el ataque. Esa elección cambió el panorama por completo.

⚽ La decisión de Colo Colo que abrió tensión con Fernando Felicevich

En el entorno del jugador esperaban una resolución distinta y, sobre todo, una comunicación clara. La falta de avances terminó por incomodar a Fernando Felicevich, representante del delantero y actor clave en múltiples operaciones del medio local.

Desde la vereda alba entendieron que la prioridad era otra y que el plantel necesitaba un perfil distinto en ataque. Sin embargo, el costo fue abrir un flanco sensible en la relación con una agencia que maneja varios nombres habituales e incluso a jugadores que son parte del plantel como Lucas Cepeda o Arturo Vidal. Según información de ADN Deportes, la molestia quedó instalada y no pasó desapercibida en la interna de Blanco y Negro.

🔄 Pizarro mira fuera de Chile y el ruido queda en Macul

Con el regreso descartado, Damián Pizarro comenzó a mirar alternativas fuera del país. Argentina aparece como una vía concreta para reencauzar su carrera, mientras en el Monumental el foco está puesto en responder dentro de la cancha.

El episodio deja una lectura clara: Colo Colo eligió un camino específico, pero asumió un desgaste “político” que puede reaparecer más adelante.