Uruguay no necesitaba mirar otros grupos desde Italia 1990 para saber si pasaba o no pasaba. Hoy, en el primer Mundial de 48 selecciones de la historia, la Celeste agarró la calculadora con el polvo encima y empezó a sacar cuentas como si fuera 1986 en plena ronda eliminatoria.
El empate ante Cabo Verde dejó a los charrúas obligados a ganarle a España este viernes, o a depender de un puñado de resultados en zonas tan lejanas como el grupo de Senegal o el de Croacia. Para el fútbol sudamericano, que en este Mundial 2026 ya vio caer favoritos, ver a la Celeste de Marcelo Bielsa haciendo cálculos y encomendandose a otros resultados no fue previsto por nadie.
¿Qué pasa si gana Uruguay?
Es el escenario que el Loco quiere. Si Uruguay le gana a España, clasifica directo, queda primera del grupo y se cruza en dieciseisavos con el segundo del Grupo J, probablemente Austria o Argelia, rival incómodo pero abordable. No hay nada que mirar, ni resultados ajenos, ni tabla de terceros, ni excusa.
Hay un solo escenario donde ganar la deja segunda: que Cabo Verde le gane a Arabia Saudita por mayor diferencia que la que logre Uruguay sobre los españoles. Si pasa eso, el rival en dieciseisavos pasa a ser Argentina, dueña ya del primer puesto de su grupo. Bielsa sabe lo que es enfrentar a la Albiceleste con la calculadora rota: prefiere terminar primero.
¿Qué pasa si empata Uruguay?
Aquí está la trampa. Empatar con España puede dejar a Uruguay clasificada como una de los ocho mejores terceros. Pero también empuja a la Celeste a ver siete partidos más con un ojo en cada uno.
El primer dato consuela: en sus dos empates, con Arabia Saudita y Cabo Verde, Uruguay convirtió goles y recibió una sola amarilla. Los criterios FIFA para definir mejores terceros son, en este orden: puntos, diferencia de gol, goles a favor, fair play (tarjetas) y ranking FIFA. Uruguay llega con margen en casi todos.
El segundo dato pone urgencia: una victoria de Bosnia-Herzegovina sobre Qatar ya complicó la franja superior de los terceros, y la clasificación de Sudáfrica tras vencer a Corea del Sur en el Grupo A apretó otra silla. La pelota se mueve aunque Uruguay no juegue.
Para que la igualdad ante España le alcance como mejor tercero, basta con que se den dos de estas combinaciones:
- Grupo D: Que haya un ganador entre Australia y Paraguay.
- Grupo E: Empate o derrota de Ecuador ante Alemania, o empate/derrota de Curazao ante Costa de Marfil.
- Grupo F: Derrota de Suecia frente a Japón.
- Grupo G: Empate o derrota de Irán ante Egipto. Si Irán gana, que no haya ganador en Bélgica-Nueva Zelanda.
- Grupo I: Triunfo de Senegal sobre Irak por hasta dos goles.
- Grupo J: Que no haya empate entre Austria y Argelia.
- Grupo K: Empate o derrota del Congo ante Uzbekistán.
- Grupo L: Derrota de Croacia ante Ghana.
Y una más, regalada: si Cabo Verde y Arabia Saudita también empatan por un gol, Uruguay queda segunda del grupo y clasifica sin pasar por la fila de los terceros.
Hay un cálculo silencioso que se hace en los bares de Montevideo. Si Uruguay empata y España termina primera, los charrúas evitan el cruce con Argentina en dieciseisavos. Bielsa, ese hombre que no concede empates con palabras, sabe que un 1-1 le puede cambiar el cuadro completo. La ética futbolera deportiva pesa, claro. Pero el cuadro también.
Los milagros que necesita Uruguay si pierde
Si Uruguay cae con España, el panorama se cubre de nubes negras. Después del miércoles, ya no hay forma de clasificar perdiendo por dos goles. Y hay siete grupos donde el tercero suma más de dos puntos, así que la Celeste necesitaría ser el mejor tercero de las cinco zonas restantes.
Para ese milagro, deben darse todas estas combinaciones, no algunas:
- Grupo E: Empate o derrota de Curazao ante Costa de Marfil y empate 0-0, 1-1 o 2-2 o derrota de Ecuador frente a Alemania.
- Grupo G: Derrota de Irán ante Egipto por más de un gol, o 1-0 o 2-1.
- Grupo I: Empate entre Senegal e Irak.
- Grupo K: Empate 0-0, 1-1 o 2-2 entre el Congo y Uzbekistán.
Una sola falla en esta cadena y la Celeste vuelve a casa.
El fixture tendrá a Uruguay pendiente de otros partidos
Uruguay juega con siete grupos cerrados. Pero también quedan cuatro zonas que terminan el sábado. Es decir: parte del destino de la Celeste se va a definir 24 horas después de que el árbitro pite el final en suelo norteamericano. Si Uruguay pasa, no lo va a saber inmediatamente.
Uruguay y España se ven las caras este viernes en el Estadio AKRON de Guadalajara. Bielsa ya barajó bajar a Darwin Núñez en la fecha anterior y volverá a definir el once en función del rival más exigente del grupo.
Mientras tanto, en Chile, que mira este Mundial sin Roja por segunda cita consecutiva, se sigue de cerca cada giro charrúa y la atención de los fanáticos se traslada al análisis de los pronósticos, buscando información sobre cómo apostar al Mundial 2026 online. Porque cuando el sudamericano sufre, la región entera saca cuentas con él.