El momento deportivo choca frontalmente con una crisis institucional y legal que podría cambiar para siempre la historia del “Romántico Viajero”. Los recientes líos judiciales y la nula transparencia en la mesa directiva de Azul Azul han provocado que la Casa de Bello tome cartas en el asunto, escalando el conflicto hasta sus máximas autoridades. Alejandra Mizala, recientemente electa como rectora de la Universidad de Chile, encendió las alarmas de todos los hinchas al poner en duda la continuidad del vínculo histórico que le otorga identidad al equipo.

¿Por qué la rectora podría quitarle el nombre y los emblemas a la U de Chile?

La tensión entre la universidad y la sociedad anónima deportiva alcanzó un nivel sin precedentes. En entrevista con el programa CNN Prime, Alejandra Mizala abordó la enorme incertidumbre sobre la propiedad real de Azul Azul. Al ser consultada sobre si tienen conocimiento de quién es el dueño del club, la académica fue tajante: “No lo sabemos. La rectora (Rosa Devés) también lo ha dicho”.

Ante esta evidente “falta de transparencia”, la economista confirmó que al interior de la casa de estudios no hay divisiones sobre la urgencia de auditar el vínculo. “El convenio que la Universidad tiene con el club deportivo tiene que ser revisado. Primero que nada, para asegurar que se cumple con el espíritu del convenio original, que eran los valores y emblemas de la Universidad”, detalló Mizala. En esa misma línea, remarcó que existe un capítulo específico en el documento que exige que dichos emblemas “serán protegidos”.

El ultimátum a Azul Azul y el peso del caso Sartor: “No se descarta nada”

Para ejecutar cualquier acción concreta, la Universidad de Chile decidió blindarse. “Lo que se hizo fue pedir un informe en derecho a una oficina de abogados para tener muy buena información sobre cuáles son las formas en que la universidad se puede mover”, explicó la rectora electa.

El escenario más temido por los fanáticos laicos —perder el nombre y el Chuncho— es hoy una opción que se analiza seriamente. Consultada directamente sobre la posibilidad de prohibir el uso de la marca a la concesionaria, la autoridad sentenció: “Va a depender de lo que diga ese informe en derecho, no se descarta nada. Pero repito que es muy importante tener un respaldo muy jurídico para tomar decisiones y no solamente lo que pienso y veo, que es preocupante”.

Parte central de esta profunda alerta radica en las investigaciones que envuelven a Michael Clark, ex presidente del club, en el denominado caso Sartor. El ex timonel es indagado por eventuales delitos de negociación incompatible, administración desleal, fraude a la Ley de Mercado de Valores y omisión de una Oferta Pública de Adquisición (OPA). Ante el eventual escenario de que resulte sancionado por la justicia, Mizala concluyó que “sin duda sería preocupante” para la institución educativa.