Hay un nombre que Fernando Gago lleva semanas esperando y que todavía no tiene respuesta: el de un volante central de jerarquía. Universidad de Chile ya amarró a Gonzalo Reyna y está a detalles de cerrar a Valentín Gauthier, pero el técnico argentino tiene claro que esas dos piezas no resuelven lo que más le preocupa en el mediocampo del Romántico Viajero.
Desde antes de que terminara el primer semestre, Gago le comunicó a la dirigencia que esa sería la inversión más importante del mercado invernal. El cuerpo técnico quiere destinar la mayor parte del presupuesto disponible a ese puesto. El problema es que el margen es estrecho.
“Si el club no tiene la posibilidad de asignar un presupuesto, habrá que ponerse creativo, generar salidas para poder reforzar al plantel lo más posible”, reconoció el director deportivo Manuel Mayo.
El mercado azul condicionado por la situación de Toselli
Ahí aparece la variable que puede cambiar todo. Según informó En Cancha, Cristopher Toselli, que no ha sumado un solo minuto desde la llegada de Gago y que se recupera de un desgarro, evalúa dejar el CDA en busca de continuidad.
Si el arquero de 39 años concreta su salida, la prioridad pasaría automáticamente al arco antes que al mediocampo, trastocando el plan original de la dirigencia. Por eso, en La Cisterna ya comenzaron a explorar opciones en esa posición como alternativa preventiva, en paralelo a la búsqueda del volante.
El cuarto refuerzo de la U depende de las salidas del plantel
La ecuación es simple: a más salidas, más margen para fichar. Gago también tiene en mente sumar otro extremo, aunque la llegada de Reyna alivió esa urgencia. El cuerpo técnico espera una cuarta incorporación, pero nada está garantizado: todo dependerá de cómo se mueva el mercado en las próximas semanas y de si el plantel genera los recursos necesarios a través de traspasos.
Lo único que no cambia es el reloj: el libro de pases cierra el 14 de agosto y la segunda rueda ya está en marcha.